Durante el primer día del paro agrario y popular, en la ruta de San Pedro a Tuluá, Valle del Cauca, a la altura de Chambimbal, se registraron graves hechos de violencia que terminaron con un herido grave, Alejandro Vargas Niño (de 17 años), quien recibió un impacto de fusil en el abdomen. La comisión de derechos humanos que llevó al herido a una ambulancia, fue inmediatamente detenida por la fuerza pública, en un acto violatorio flagrante contra los derechos humanos.
(José Antonio Gutiérrez D./Rebelión – teleSUR-PL-ElTiempo-Caracol) Colombia – A la comisión de comunicaciones de la Marcha Patriótica, mientras cubría los eventos, les fueron requisadas computadoras, cámaras y grabadoras por parte de la policía.
Hay que destacar que estos hechos de violencia suceden después de que el presidente Juan Manuel Santos ordenará a los gobiernos locales y a las fuerzas represivas el Estado, aplicar mano dura contra los manifestantes. Las jornadas de protesta dejaron un saldo de más de 70 detenidos en el Valle del Cauca, pero en el transcurso del día algunos fueron siendo liberados. Entre los detenidos que aún se encuentran en poder de la policía en la localidad de Buga, se encuentran cuatro menores de edad y 23 adultos que serán judicializados.
Por su parte, el movimiento Marcha Patriótica, que agrupa a más de dos mil organizaciones sociales, señaló que en el Valle del Cauca (oeste) más de 50 personas fueron detenidas, entre las cuales se encuentran tres periodistas.
Mediante un comunicado, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) condena la situación en la que “el Gobierno ha sumido al país por la imposición de sus nefastas, antisindicales y antipopulares políticas, que en todos los órdenes no hace más que aplicar el recetario neoliberal imperialista".
En el pliego de peticiones de los trabajadores destacan la revisión de los precios de la gasolina, facilidades de acceso a la salud de los campesinos, detener el proyecto de ley de reforma a la salud y asuntos sobre políticas de extracción minero-energéticas y de erradicación de cultivos ilícitos. El sector de los camioneros, en cabeza del director de la Asociación Nacional de Camioneros, Enrique Virviescas, se solidarizó con el paro agrario, pues defienden que se ven directamente afectados por los altos costos en la producción agrícola.
Desde el inicio de las recientes protestas -primero caficultores, luego campesinos del Catatumbo y ahora toda la sociedad- no han cesado las estigmatizaciones y señalamiento contras los dirigentes. Incluso hay algunos que denuncian que antes del inicio del paro recibieron amenazas de muerte de bandas criminales por sumarse a la movilización.
La CUT comunicó que poseen información que en departamentos como Meta y Huila, “la policía está planteando la posibilidad de dar recompensa de hasta 10 millones de pesos (unos cinco mil dólares) para identificar a los dirigentes de la protesta”.
El presidente Juan Manuel Santos declaró en horas de la noche del lunes que, pese a pocos enfrentamientos con la fuerza pública y bloqueos de algunas vías, “la primera jornada de manifestaciones transcurrió sin incidentes que lamentar”.
Cafeteros, arroceros, paneleros, paperos, cacaoteros, ganaderos, salud, camioneros y mineros, además de paralizar sus labores, emprendieron movilizaciones pacíficas, con el respaldo de los transportadores de carga, trabajadores de salud y otros sectores del agro.
Las causas del paro
El aumento desenfrenado de las importaciones y el manejo de la producción e inversión subordinado al Tratado de Libre Comercio (TLC), mantiene arruinados a los campesinos, mineros, camioneros, gremios productivos y hasta cafeteros en Colombia. Esta es la principal causa por la cual han decidido paralizar sus labores para exigir sus reivindicaciones al Gobierno nacional.
Así lo evaluó el reconocido periodista y sociólogo colombiano, Alfredo Molano Bravo, quien destacó que detrás del paro existe un grupo de campesinos que están en “bancarrota” por la competencia que les han generado las importaciones y las desventajas a las que están sometidos por el mencionado acuerdo comercial.
Afirmó que en la actualidad el Gobierno colombiano importa carne, pollo, leche café, arroz, maíz y esta situación mantiene arruinados a los trabajadores del agro, porque no pueden sostener la competencia. Igualmente, subrayó que aún cuando en las protestas participan líderes de múltiples sectores económicos, converge una oposición colectiva ante el TLC.




