El Movimiento Panamá Vale Más Sin Minería tuvo acceso a los últimos informes de inspección emitidos por el Ministerio de Ambiente respecto al proyecto de Cobre Panamá. Los informes revelan, una vez más, graves hallazgos de incumplimientos a los compromisos ambientales del proyecto y la legislación ambiental vigente en el país.

Uno de los incumplimientos detectados es la tala de 876 hectáreas por encima de la superficie autorizada por la entidad en sus compromisos ambientales. Esta área adicional lleva a casi 3 mil hectáreas la superficie impactada por el proyecto, en una zona de alta biodiversidad y de importancia internacional. No conforme con esto, los informes dan cuenta de otro grave incumplimiento relacionado a la cobertura boscosa, el proyecto no ha cumplido los compromisos de reforestación que incluye su Estudio de Impacto Ambiental como compensación por la tala autorizada. A pesar de la amplia publicidad que el promotor despliega respecto a su apoyo a reforestaciones voluntarias, el proyecto Cobre Panamá ha fallado en reforestar más de 1,300 hectáreas. Esto solo evaluando las obligaciones de reforestación fuera del área de proyecto entre 2012 y 2015.

Respecto a los impactos al recurso hídrico, uno de los informes destaca que el proyecto mantiene descarga de residuos del proceso a cuerpos de agua naturales sin permiso del ministerio. El informe afirma: “Al no contar con el permiso correspondiente de la Descarga Final del túnel de Decantación [al río] del Medio (Reglamento DGNTI-COPANIT-35-2000), producto del agua del Proceso de la tina de Relave, tiene y causan impactos negativos en los ecosistemas naturales y poblaciones humanas adyacente y dependientes de los cuerpos de agua objeto de las descargas a través del aporte de posibles contaminantes peligrosos como metales pesados, etc.” El informe agrega que las descargas de las plantas de tratamientos de aguas residuales en el área de minas y puerto no cumplen con la legislación vigente. 

Además, Minera Panamá mantiene una deuda de más de 11 millones de dólares con el Ministerio de Ambiente. Conforme al Estudio de Impacto Ambiental, estos fondos debían ser usados para mejorar el manejo de las áreas protegidas vecinas, protegiendo y robusteciendo la conectividad del Corredor Biológico Mesoamericano, como una medida de compensación por el grave impacto causado por el proyecto a dicho corredor.

Fuente: Radio Temblor