El virtual nuevo presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, dijo ayer que cambiará la Constitución e implantará un sistema de gobierno parlamentario y descentralizado, al día siguiente de ganar las elecciones en los resultados provisionales.

Duterte, criticado por defender la ejecución de criminales y drogadictos para combatir la delincuencia, obtuvo 15,6 millones de votos (38.6%), con el 93.58% del escrutinio completado.
El próximo mandatario filipino, de 71 años de edad, se ganó el apodo de “el castigador” por su intolerancia con el crimen durante los mandatos que ejerció como alcalde de la sureña ciudad de Davao, y tiene un carácter fuerte y directo que suele generar polémica.
A una distancia considerable del vencedor se encuentran el actual ministro del Interior, Mar Roxas, con 9,4 millones de votos (23.4%) y la senadora Grace Poe, con 8,7 millones de papeletas (21.6%).
Aunque la Comisión Electoral (COMELEC) aún no hizo el anuncio del resultado oficial, el equipo de Duterte ya ha empezado a hablar de lo que le espera a Filipinas.
“Va a haber un cambio importante en la Constitución (…) Esto requerirá un consenso nacional en el que habrá que pedirle al Congreso que convoque una convención constitucional”, explicó el portavoz Peter Laviña.
Fuente: Correo del Sur