Más de 1200 personas provenientes de 130 organizaciones de 22 países y de organizaciones y movimientos hondureños se dieron cita en Tegucigalpa, no solamente para honrar la memoria y exigir justicia para el asesinato de la dirigente indígena lenca Berta Cáceres, sino también para impulsar articulaciones y estrategias de solidaridad y lucha contra un modelo político-económico depredador y destructor.

Durante dos días, la conmoción se entremezcló con el dolor por una pérdida inesperada e inaceptable, convirtiéndose, luego, en fuerza, energía, y en una nueva y renovada proyectualidad.
“Este encuentro ratificó la importancia de la solidaridad militante, y dejó sentadas grandes coincidencias sobre la identificación del enemigo común, que es el modelo económico extractivo”, dijo a La Rel, Víctor Fernández, integrante de la Plataforma de Movimientos Sociales y Populares de Honduras (PMSPH).
“También se definieron consensos sobre mecanismos de articulación, de convergencias, ideas y de luchas permanentes desde distintos espacios. Debemos desarrollar todas las hostilidades posibles contra este modelo económico, sobre la base del respecto a nuestra dignidad como seres humanos”, agregó Fernández.
El jurista explicó que el reto más grande ahora es convertir en práctica el contenido programático que surgió del Encuentro Internacional “Berta Cáceres Vive”, donde la unidad de los movimientos sociales, populares y políticos hondureños es el imperativo histórico. “El asesinato de Berta permite ratificar la necesidad de construir un nuevo concepto y modelo de justicia, desafiándolo en todos los espacios. Nosotros creemos que somos capaces de recrear la historia adversa que estamos viviendo”, concluyó.
Ya terminando la segunda jornada, se dio lectura a la Declaración del Encuentro Internacional de los Pueblos “Berta Cáceres Vive”: “Estamos conscientes de que el asesinato de Berta Cáceres fue por su lucha y la lucha del Copinh” y que está vinculado al criminal modelo extractivista, neocolonial y femicida “que dirige la extrema derecha hondureña e internacional, que avanza en el continente mediante accione violentas”.
Los firmantes se comprometen “con la lucha, el pensamiento, el quehacer y la rebeldía de esta propuesta antipatriarcal, antiracista y anticapitalista”, para que sigan alimentándose “las diversas propuestas del mundo que enfrentan la lógica neoliberal de la muerte”.
Fuente: Giorgio Trucchi – Rel-UITA