El hermano y la madre de la líder indígena Berta Cáceres asesinada en la madrugada de este jueves pidieron al Gobierno de Honduras que se haga justicia y se permita la participación de un forense de confianza. Campesinos y distintos sectores sociales repudiaron el asesinato de la líder indígena y denuncian la represión y criminilización del Estado.
(teleSURtv/Diagonal) Honduras – Gustavo Cáceres, hermano de la líder indígena Berta Cáceres, pidió al Gobierno de Honduras que la línea de custodia no sea contaminada y brinde protección a los dos testigos del caso para evitar la contaminación en el proceso.
Precisó que solicitaron la presencia del forense Castro Boadilla en todos los procedimientos técnicos y destacó que hay un grupo de indígenas que brindan protección a los testigos, porque tienen miedo de que los maten o les preparen escenarios. “Les pido que les den garantías a los testigos”, exhortó.
Asimismo, invitó a las organizaciones internacionales de Derechos Humanos a prestar la ayuda necesaria en esta lucha.
Manifestó que no han recibido ninguna información por parte de las autoridades y solicitaron que no inventen cosas ni especulen.
Reiteró que Berta siempre denunció la persecución de la que era víctima, las amenazas que recibía a diario y que el Estado tenía la responsabilidad de brindarle protección porque tenía medidas cautelares.
Sin embargo, nunca tuvo ningún tipo de protección ni se realizaron las investigaciones por las denuncias presentadas por ella.
Nunca renunció a sus medidas cautelares
Por su parte, Berta Flores, la madre de la líder indígena, reiteró que ella nunca renunció a sus medidas cautelares y exigió que se haga justicia y se detenga a los verdaderos cómplices involucrados en el crimen.
Asimismo, solicitaron la participación del forense de confianza porque no “tenemos credibilidad en las autoridades” ya que todos los asesinatos cometidos en el país han quedado impunes.
La madre de Berta afirmó que siempre temía por la vida de su hija debido a las innumerables amenazas que recibió y por la persecución a la que estuvo sometida. “Yo le recomendaba siempre que tuviera mucho cuidado”, expresó.
Resaltó que su legado y su lucha seguirán porque ella dio a conocer la impunidad que vive Honduras y todas las agresiones contra los pueblos indígenas.
Pueblo hondureño repudia el asesinato de Berta Cáceres
Al confirmarse la noticia del asesinato de la líder indígena y social hondureña Berta Cáceres, diferentes sectores sociales condenaron el crimen y reclamaron al Gobierno de Juan Orlando Hernández más seguridad para todos las personas que luchan por los derechos humanos de los pueblos indígenas.
Los movimientos sociales hondureños se encuentran en un estado de consternación y el pueblo repudia de manera enérgica el crimen contra la líder de la comunidad indígena lenca y movimientos campesinos.
Histórica luchadora por los Derechos Humanos
Berta Cáceres se destacó en la lucha de las comunidades lencas contra la expropiación de sus tierras, amenazadas por proyectos mineros e hidroeléctricos como coordinadora del Consejo de Pueblos Indígenas de Honduras (Copinh) e histórica defensora de los Derechos Humanos.
Al parecer, varios desconocidos entraron en la madrugada de este jueves en el domicilio de la líder de la comunidad indígena lenca, en el sector La Esperanza (departamento de Intibucá, en el suroeste del país) y le quitaron la vida. Fuentes locales indicaron que los asesinos esperaron a que Cáceres se durmiera para forzar la puerta. Su hermano resultó herido durante el allanamiento.
La semana pasada Cáceres capitaneó una rueda de prensa en la que denunciaba el asesinato de cuatro dirigentes de su comunidad y que otros habían recibido amenazas. La activista denunció además las carencias en los sistemas de salud y agrícola en la zona y criticó la presencia de efectivos militares estadounidenses.
Las comunidades lencas, originarias del occidente de Honduras, territorio que ocupan desde hace siglos, llevan años luchando contra la expropiación de sus tierras, amenazadas por proyectos hidroeléctricos y mineros.
Cáceres fue una de las ganadoras de la edición 2015 del Premio Ambiental Goldman que otorga la fundación homónima, por su lucha contra el proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca en las tierras lencas.




