Víctor Cuello es poeta, dibujante, titiritero y actor. Publicó numerosas plaquetas y un libro “Monedas del ’85” (gracias al poeta Omar Cao). El escritor Juan Filloy (ya legendario autor en las letras argentinas) en una carta personal escribió: “Lo felicito, Cuello; sus poemas breves me sorprendieron. No ocurre muy seguido. Imagínese… He leído mucho…”

los naipes se despiden de rené lavand

llora la reina de corazones

 

fue maravilloso

haber pertenecido

a su mano

y viajar/ incontables veces/

en su bolsillo izquierdo

 

quédese tranquilo

 

cuando alguien pregunte

cuál fue su secreto

 

diremos:

 

es una ventaja grande

utilizar tréboles  en la baraja

 

oscar hermes villordo sale del baño

buenos aires

noche adentro

 

empujones/ insultos

idas y venidas

 

las personas/ en constitución/

parecen hormigas

que salen del nido

 

algunas personas

huyen en los trenes

 

otros no

 

en medio del apuro

ninguno se da cuenta

que oscar hermes villordo

sale del baño

 

nadie reconoce al poeta

que/ ahora/ se dirige

hacia la plaza

y pronto

se perderá comido por los taxis

 

oscar hermes villordo

camina en silencio

 

no mira al cruzar la calle

 

no mira el cielo

 

no mira nada

 

sonríe/ solamente

 

extasiado

recuerda que /hace instantes/

el amor se arrodilló en su lengua

y el poema dijo te quiero

jack collom construye un edificio

ladrillos

cal

cemento

arena

son los materiales que utiliza

jack collom

para construir un edificio

 

todas las noche regresa cansado

 

“construir es muy agotador”(piensa)

 

“pero/ claro…(vuelve a decirse)

me canso el doble

porque/ también/ construyo poemas”

 

entre ladrillos y piropos

entre excavadoras y vigas:

 

vuelca en sus baldes metáforas

 

encuentra versos en las arrugas del revoque

 

los materiales de la empresa

se retiran del obrador

 

los materiales de jack

se guardan en el bolsillo de su vaquero

 

“el edificio debe terminarse en siete semanas”

(comunica el arquitecto)

 

jack collom/ sonríe

 

su poema estará listo

cuando sea necesario

 

edificio y poema

poema y edificio

 

sólo uno de los dos

quedará para siempre