Este lunes 12 de abril, a las 16, habrá movilizaciones en plazas de todo el país para exigir su aparición con vida YA. En la Ciudad de Buenos Aires, el punto de encuentro será Plaza de Mayo. Compartimos comunicado de la Asamblea TTNB por la Salud Integral.

A un mes de la desaparición de Tehuel de la Torre las comunidades travestis, trans y no binaries exigimos su inmediata aparición con vida.
Entendemos, porque tenemos una larga historia como comunidad organizada, que tenemos nuestra propia interpretación del contexto político que propicia no sólo la desaparición de un varón trans como Tehuel, sino el intento de eliminación permanente de nuestras identidades en el espacio público y privado.
Interpretamos esta violencia como estructural, histórica y política. Esta violencia está fundada en el odio a nuestras identidades y profundizada en la criminalización histórica –y aún vigente– por parte de las fuerzas de seguridad y que, en complicidad con los medios de comunicación, han abonado a construir sobre nuestras compañeras, compañeros y compañeres identidades criminalizadas.

1. La desaparición de Tehuel obedece a la violencia estructural cisexista.
Denunciamos que la desaparición de Tehuel no sucede en vacío, sino que se da en un contexto que habilita violencias estructurales que terminan produciendo estas desapariciones de travestis, trans y no binaries.
Recordemos que Tehuel salió el 11 de marzo tras una propuesta de trabajo informal y precarizante. La falta de trabajo en nuestra comunidad es un problema histórico que necesita resolverse urgentemente. Alrededor del 80% de travestis, trans y no binaries, al día de hoy, no accedemos a un trabajo formal. Hace más de 6 años que presentamos proyectos de ley para construir un recurso legal que nos facilite el acceso al trabajo. Tenemos un dictamen de ley en la Cámara de Diputados de la Nación desde noviembre del año pasado.
Es urgente que se trate y apruebe. Creemos que si bien esta ley no resolverá toda nuestra vulneración estructural, comenzará a reparar el daño que la sociedad nos ha impuesto y que empujó a Tehuel –como a tantes otres– a exponerse a riesgos innecesarios.

2. La desaparición de Tehuel también reproduce la violencia estructural cisexista.
Estamos en estado de alerta por Tehuel, por las causas de su desaparición, pero también por los efectos correctivos y coercitivos que su desaparición provocan sobre el imaginario común de la población respecto de cuáles son los caminos posibles de vida para un varón trans.
Si en un barrio, pueblo, o comunidad desaparece unx pibx trans, y a nadie le importa, y nadie lo busca; o peor aún, quienes se animan a levantar su voz son amenazades, ¿qué imaginario popular se construye sobre qué vida posible vas a tener siendo trans o travesti? ¿Qué imaginario se instala para nosotres,el resto de las comunidades trans, travestis, no binaries, y de otras identidades sexo-genéricas disidentes, respecto de las posibilidades de proyectar una vida sin miedos en ese barrio, en todos los barrios? Y más grave aún, ¿Qué imaginario popular se construye sobre qué vidas tendrán derecho a ser buscadas en caso de desaparecer?
Cada vez que una piba trans es asesinada, cada vez que un pibe trans desaparece, cada vez que una chica sale a bailar y sufre un abuso, en definitiva, cada vez que somos víctimas de violencia, se instaura el discurso que asegura “es haber elegido el tipo de vida que llevamos, lo que nos llevó a eso”. Nosotres no vamos a permitir eso en nuestro nombre, no nos vamos a acostumbrar jamás, y reiteraremos hasta el cansancio: Nosotres sólo somos quienes somos y existimos más allá de todos esos peligros, pero quien nos pone en peligro es el sistema Cis-heteronormativo patriarcal y capitalista! Es la policía de todos los barrios! Es el mercado hambreador obligándonos a la desocupación más ruin. Son también junto con muchas de nuestras familias, las escuelas, y demás instituciones que nos han obligado al silencio, o de lo contrario, a hacernos cargo de los golpes que vendrán. ¡Y nosotres no estamos dispuestes a hacernos más cargo de sus opresiones! Rompemos el silencio y decimos: ¡¡Queremos para todes una vida posible por fuera de la opresión cis hetero
capitalista!!

3. El estado debe reparar allí donde ha dañado.
Si el estado nos ha criminalizado, es el estado quien debe reparar. Ese es el espíritu de la Ley de Cupo e Inclusión Laboral Travesti, Trans y No Binarie. Y lo exigimos como el inicio de acciones reparatorias, que se extiendan luego para reparar en la adultez mayor a personas TTNB sobrevivientes. Porque entendemos que aún se nos adeuda mucho.

4. Exigimos el reconocimiento de los lazos que van más allá de la consanguinidad con la familia.
Más allá de la experiencia de Tehuel que sólo él puede comprender y juzgar, nuestras historias en relación con la familia cisheterosexual y el rol que el estado y las instituciones le adjudican a estos vínculos es crítica.
Muchas, muchos y muches de nosotres nos hemos sostenido y apoyado en lazos brindados por nuestras comunidades tras la primera exclusión que se dio en nuestros hogares fundados en el lazo sanguíneo. El estado no puede seguir desconociendo y negando nuestra forma de organización afectiva y política que rompe con los mandatos heterocisexuales y de consanguinidad.
Por ello desde nuestras comunidades exigimos tener la capacidad de demandar por las vidas de nuestres compañeres ante las instituciones. La vincularidad sanguínea no es el único lazo posible, un cambio de la lógica de la representación cisheterosexual se nos adeuda y es urgente.

5. Los medios masivos también son responsables.
Cada periodista es responsable. Los medios masivos de comunicación producen sentidos culturales que históricamente nos ha criminalizado, patologizado y revictimizado. Cuando un varón trans desaparece, y los medios publican búsquedas donde su nombre y su cara no corresponden a su identidad de género no solo violentan de hecho su identidad sino que entorpecen gravemente la búsqueda en horas cruciales.
Han violentado nuestras identidades antes y después de la Ley de Identidad de Género. Y a continuación, han violentado la identidad de Tehuel. Han puesto en tela de juicio sus conductas, su pasado y, sin dudas, su futuro.
Son uno de los reproductores sistemáticos de la heterocisexualidad como mandato ineludible, volviendo invivibles nuestras vidas con sus representaciones de la moral sexual que tanto protegen y del pánico moral y persecutorio que propician.
Es hora de que se modifique íntegramente el tratamiento de casos de personas travestis, trans y no binaries en los medios de comunicación. Cada periodista es responsable.

6. La sociedad toda también es responsable.
La violencia hacia nuestras comunidades es estructural e histórica. La situación de Tehuel es el punto máximo de una curva de violencias constantes contra nuestra comunidad. Y un caso como este termina siendo el único resultado posible ante un escenario como el que esta sociedad nos impone. La deserción escolar de cada pibe que es maltratade en la escuela, la falta de trabajo y de salud producen cada vez más casos como el de Tehuel, en complicidad con la invisibilidad que se nos impone a los varones y masculinidades trans.

7. La violencia epistémica es parte de una red de violencia cisexistas.
El borramiento es una práctica que nos imponen permanentemente. Niegan nuestras historias, niegan nuestras experiencias de organización y niegan nuestros saberes como varones que todo tiempo somos menospreciados por no ser varones cis. Creer que los varones trans accedemos y/o queremos acceder a los privilegios de varones cis es seguir negando la violencia específica que la sociedad toda nos impone. Algunos nos niegan por “traidores” y otros nos niegan por “impostores”, nadie nos admite como lo que somos, otras formas de vivenciar la masculinidad que no es patrimonio de nadie.

8. El cisexismo mata.
Nuestras vidas, como la de las personas travestis, trans y no binaries, en la economía política y afectiva cisheterosexual siempre valen menos. Y eso es lo que denominamos cisexismo: esa economía en la que la sociedad distribuye privilegios y donde siempre nuestras existencias han sido depreciadas, donde siempre terminamos siendo menos naturales y menos deseables que las personas cis. Allí donde sospechan más de nosotres, nosotras y nosotros que de las personas cis. Allí donde nuestras vidas y nuestras muertes se lloran menos. Hace años que le hemos puesto nombre a esa violencia específica, es hora que la conozcan y la reviertan, se llama cisexismo y tiene como máxima expresión el trans/travaodio y los crímenes de odio que nos arranca cotidianamente a nuestros, nuestras y nuestres compañeres, ante el silencio cómplice de todo el mundo.
Estas semanas también se cumple el aniversario del transfemicidio de Fabiola. Fue transfemicidio. Y día a día durante estos dos años difíciles venimos viendo cómo les compañeres TTNB sufren hambre y muerte a diario, mientras nos seguimos sosteniendo entre todes.

9. Demandamos una reforma judicial con perspectiva de géneros originada en nuestros saberes.
La reforma judicial es urgente y debe partir de nuestras experiencias. La participación de las personas TTNB en cada decisión y modificación de las políticas públicas es indispensable, en cada área, y la justicia es central.
Demandamos una reforma judicial que dé cuenta de las desigualdades que sufrimos y que el heterocispatriarcado reproduce y distribuye. Nuestras experiencias no son como la de las personas cisheterosexuales, no lo son nuestras formas de hacer vida y afecto. Ser travesti, trans o no binaries es ser blanco inmediato de la violencia policial, y esa violencia tiene correlato en cada instancia de la justicia, donde somos revictimizades, donde nuestra palabra y nuestro cuerpo no solo no cuenta sino que es sistemáticamente violentado.
Hoy el informe del mapa de la justicia elaborado oficialmente nos habla de la desigualdad entre mujeres y varones cis, y las personas TTNB ni siquiera estamos nombradas.

10. Exigimos políticas públicas sin cisexismo.
Exigimos que se deje de naturalizar la cisheterosexualidad como la única forma deseable y posible de vida en cada política pública. Nos lo deben, porque es esa negación de existencia la que desaparece a pibes como Tehuel, es esa violencia la que nos arrebató a compañeras como Diana Sacayán. Y la imposibilidad del sistema judicial de comprender nuestras vidas es condición necesaria, para que nos sucedan terribles formas de muerte y/o miserables formas de sobrevida. La desaparición de Tehuel no es casual, está minada de causas y razones que se fundan en el cisexismo y el transodio, pero también en la falta de políticas públicas que reparen nuestras condiciones de vida: expulsión de los hogares parentales, expulsión de las escuelas e instituciones de formación, falta de educación sexual integral que contemple nuestras experiencias vitales, negación del empleo formal, falta de acceso a la salud o acceso mediado por la violencia, persecución y criminalización de las fuerzas de seguridad, falta de DNIs, criminalización y patologización quienes producen la cultura.

Exigimos:
-Celeridad de la investigación para la aparición de Tehuel
-Ampliar los rangos de búsqueda de Tehuel a todo el territorio nacional, países limítrofes e internacional
-Que los/las/les responsables en la causa se expidan públicamente y den cuenta de qué acciones han desarrollado para resolver el caso y cuáles son los siguientes pasos.
-Efectivo cumplimiento de la Ley de Identidad de Género. Reconocimiento de la totalidad de nuestras identidades y no sólo las binarias.
-Que se vote la Ley Nacional de Cupo e Inclusión Laboral en la Cámara de Diputados y luego en el senado
-Reforma Judicial con Perspectiva de Géneros basada en la experiencia de personas TTNB que contenga un nuevo paradigma judicial en relación a los lazos que unen a las personas más allá de la consanguinidad.
-Reforma de la Ley de Educación Sexual Integral para que nuestros derechos y garantías sean parte de la formación garantizada a niños, niñas, niñes, adolescentes y adultes.
Pedimos a la sociedad toda que nos acompañe.
Vamos a seguir luchando por la aparición con vida de Tehuel. Nada nos frena y nada nos silencia. Tehuel nos falta a nosotros, nosotras y nosotres. Tehuel nos falta a todes.

¡APARICIÓN CON VIDA DE TEHUEL DE LA TORRE YA! El Estado es responsable.
#UnMesSinTehuel
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#ElEstadoEsResponsable