Este lunes 6 de julio, a las 12, se realizará una concentración frente al Correo. en San Luis, para exigir justicia a tres meses de su asesinato en una comisaría. Se debe llevar barbijo y ser DNI par.

Reproducimos nota de Movimiento Etiopía para ANRed:
El 5 de abril, Florencia Magalí Morales fue asesinada en una comisaría de San Luis. Su familia necesita acompañamiento para seguir luchando por la verdad, y pide que su historia y su imagen sea compartida cada día 5 hasta que haya justicia.

La mañana del 5 de abril, Maga salió de su casa, donde vivía con dos hijos y su nieta. A las 5 de la tarde fue asesinada en la comisaría 25ª de Santa Rosa de Conlara, provincia de San Luis. La policía señaló que se trató de un suicidio, pero las pruebas posteriores dejaron claro lo que sus familiares aseguraron desde un principio: que Florencia Magalí Morales fue asesinada por la propia policía.

Tres meses después de su muerte, la causa amenaza con estancarse pese a que sobran pistas por seguir, y falta descubrir y condenar a los culpables. “Es una causa llena de mentiras y cosas sin sentido –asegura Andrea, su hermana-. Supuestamente, la policía detuvo a Maga porque circulaba en contramano. ¡En bicicleta, en una calle de pueblo sin señalización! Y cuando detienen a alguien se hace una requisa donde se sacan cinturones, cordones, corpiño, todo. Pero justo a ella le hicieron mal la requisa y no se los sacaron. Y justo aparece ahorcada con un cordón”.

El relato de Andrea es contundente: “La metieron en una celda, sola, y en la celda de al lado había dos hombres detenidos que declararon que escucharon los gritos de mi hermana pidiendo auxilio. Después de esos gritos, de pronto, a ellos los trasladaron de seccional sin motivos. Minutos después, mi hermana aparece muerta”.

Las evidencias continuaron cuando la familia de Maga fue a reconocer el cuerpo. “Era imposible que se hubiera ahorcado, porque la bisagra desde la que se habría colgado medía 2,30 metros. ¡No había forma de que subiera!”.

Cuando el personal de Criminalística llegó, el cuerpo estaba en el piso. Nadie lo vio colgado. Nadie tampoco reconoce haberlo movido. Figuraban de guardia cuatro policías, pero el personal de Criminalística declaró haber visto al menos ocho.

Semanas después del asesinato, se solicitó una ampliación del informe al forense Gustavo Lafourcade Durán, quien confirmó que en el cuerpo de Maga se encontraron “lesiones en la muñeca y antebrazo izquierdo” y “escoriaciones debajo de las rótulas de las rodillas”, que “fueron producidas en vida y no pudieron provocar la muerte”. Además, en el informe médico que se realizó cuando fue ingresada a la comisaría se constató que no tenía ninguna de las lesiones mencionadas, por lo que solo pudieron generarse dentro de la comisaría.

Incluso la Organización de las Naciones Unidas (ONU) incluyó la muerte de Maga como un femicidio: “Fue ahorcada en abril de 2020”, dice el informe difundido por ONU Argentina. Los policías que estaban ese día en la comisaría siguen libres e, incluso, trabajando en otras dependencias.

Andrea, desde Mendoza, no está dispuesta a dejar pasar ni un día sin exigir avances en la causa: “¿Qué está esperando el presidente para intervenir la provincia de San Luis? El de mi hermana no fue el único asesinato llevado cabo por la policía. ¿Qué está esperando para actuar? Si hace falta, voy a ir hasta Buenos Aires para visibilizar el asesinato de mi hermana, para pedir justicia para Maga”.