Este martes 23 de junio, la Asamblea Ni Una Menos Córdoba convoca a una concentración desde las 11 en los Tribunales Federales, ubicados en Concepción Arenal 690 de la ciudad capital, para exigir justicia para Nora, y desmantelamiento de las redes de trata.
Reproducimos comunicado difundido por Familiares y Amigxs de “Nora” el 17 de junio pasado:
DENUNCIAMOS EL ACCIONAR DE LA JUSTICIA FEDERAL EN CÓRDOBA. EXIGIMOS RESPUESTAS ANTE CASO DE TRATA – JUSTICIA PARA “NORA”
“Nora” (nombre de uno de sus personajes teatrales, lo usamos para preservar su identidad) tiene 20 años y ha estado con tratamientos por adicción a la cocaína desde 2018 de forma voluntaria, queriendo superarla, con algunos altibajos, pero pudiendo desarrollarse como actriz de teatro. Llegando a participar en Ecuador en un festival internacional de teatro en 2019.
En diciembre de 2019 comenzó a vincularse con “EG”, un alto funcionario del Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Córdoba. “EG” se acercó a ella con invitaciones a consumir, le enviaba fotos de cocaína por chat e insistía constantemente para que se encuentren; incluso, yendo a buscarla a su casa a pesar de que ella se negaba.
Comienzan un vínculo que trae como consecuencia que “Nora” abandone sus proyectos de terminar el secundario y el tratamiento por adicción que estaba siguiendo. “EG” le provee distintas drogas, entre ellas crack, lo cual empeora su adicción. “Nora” comienza a pasar la mayor parte de su tiempo en un departamento pequeño que “EG” tiene en el centro de Córdoba (en el que no vivía nadie y no estaba en condiciones habitables) y sólo vuelve a la casa de su familia esporádicamente, principalmente a buscar ropa, dormir o alimentarse. Recientemente, a pedido de “EG”, fue a buscar su DNI.
“Nora”se va alejando de los vínculos familiares y amistosos que no están relacionados a “EG”. Además, ya que ella no tiene un celular propio, solo se comunica por medio del de “EG”. Él accede a su cuenta de facebook y se toma la atribución de enviar mensajes, amenazantes o intimidatorios, a los seres queridos de “Nora”. La situación de dependencia se agrava, dado que “Nora” dejó su trabajo haciendo delivery de comida, por lo que termina dependiendo económicamente de “EG”, quien le provee drogas, alcohol y escasa comida.
El cuerpo y la psiquis de “Nora” se van deteriorando. Ha llegado a la casa de su familia con lastimaduras, quemaduras de cigarrillos en la espalda, rengueando y sucia. Adelgazó de forma preocupante.
Sabemos por palabras de ella que “EG” la lleva a fiestas para que tenga relaciones sexuales con hombres amigos de él y luego la pasa a buscar. También ha contado que lo ha acompañado a visitar “narcos”, aclarando que no sabía si iban “a comprar o a vender”. Consideramos que es un evidente caso de trata, en el cual se utilizan las drogas como forma de generar y mantener la relación de dependencia y dominación, acostumbrándola a vivir en condiciones cada vez más precarias. “Nora”, más de una vez solicitó alimento a su familia, manifestado que no había comida en la casa de “EG”. En sucesivas oportunidades se muestra como proveedor, ejerciendo violencia económica, deteriorando su autoestima.
Le dice y dice a otrxs que ella no sabe hablar bien, que no tiene modales, que no sabe drogarse pero que él “le va a enseñar”. En este tiempo que ha transcurrido, mientras que la salud física y mental de “Nora” se deterioraba, “EG” no se notó afectado de la misma manera por los efectos del consumo. Cuando hubo alguna urgencia médica, él la dejó en la casa del padre y la madre para que se hagan cargo. Está claro que para “EG”, “Nora” es un objeto, mientras que ella, dado el nivel de despersonalización y cosificación, lo considera un vínculo “romántico”.
La familia ha hecho denuncias y ha visitado numerosas oficinas de la justicia y de organismos de salud pública. Finalmente el 3 de junio de 2020 presenta una denuncia por trata de personas en la Fiscalía Federal N° 2. El 5 de junio se produce el allanamiento del departamento de “EG” y el rescate de “Nora” que queda internada en el IPAD (Instituto Provincial para el Alcoholismo y la Drogadicción).
Sobre el allanamiento
El allanamiento al departamento de “EG” en pleno centro, cerca de Tribunales, se realizó el día 5 de junio de 2020, con un procedimiento que genera desconfianza y cuestionamientos: ¿Por qué, siendo una denuncia por trata de personas, a “Nora” no la revisa un médico forense para dar cuenta del estado de su cuerpo? Algo similar ocurre con su estado psicológico. Fue trasladada al Hospital Neuropsiquiátrico para que psicólogxs, que decían ser del Polo de la Mujer, hagan una evaluación. La entrevista con “Nora” fue breve y al escuchar que “se trataba de una relación romántica”, la dejaron ir.
Estando allí, lxs mismxs psicólogxs le prestaron un teléfono celular mediante el cual ella se comunicó con “Z” (vecino de “Nora” que le presentó a “EG”) un alto funcionario del Poder Judicial de la Provincia de Córdoba y amigo de “EG” . Este le dijo que se vaya inmediatamente del lugar. Sólo ante el accionar de familiares y amigxs, “Nora” es llevada al IPAD, donde se procedió a internarla.
¿Por qué no es secuestrado el teléfono celular de “EG” como posible evidencia? ¿Por qué, habiéndose encontrado gran cantidad de cocaína y sustancias para fraccionarla, “EG” queda en libertad?
Luego de amenazar violentamente a la familia toda la noche por mensajes de audio, culpándolxs por el allanamiento, indicando que iba a ir a la casa “con gente” y “entrar por la fuerza”, ¿por qué la fiscalía no hace nada al respecto? ¿Por qué la fiscalía duda que estamos ante una muy probable circunstancia de trata de persona, por la extrema vulnerabilidad en que se encuentra “Nora”? ¿Por qué no se recolectaron todos los medios de prueba (fotos, teléfonos, testigos, etc.)?
Parecería que para la fiscalía interviniente las relaciones de pareja son así… mediadas por dependencia, sumisión, explotación, maltrato, etc. Luego del allanamiento, desconocemos dónde se encuentra el DNI de “Nora”. Hoy la vida de “Nora” corre peligro Hoy, 17 de junio, habiendo recibido esta noticia, con la posibilidad de que “Nora” salga del IPAD y vuelva a relacionarse con su victimario, o desaparezca, intentamos conseguir una orden de restricción pero somos demoradxs por la burocracia y por la mala información que nos brinda la Fiscalía. Queremos dejar asentado que esto está pasando y que “Nora” corre peligro:
Exigimos protección para “Nora” y su familia.
Exigimos que la Fiscalía Federal N° 2 realice una investigación seria y comprometida.
Exigimos que se tomen los cuidados pertinentes y se le brinde a “Nora” el acceso a los tratamientos necesarios para una mujer que ha pasado por una experiencia como esta.
Queremos respuestas. Hace mucho tiempo recorremos oficinas, tribunales y juzgados sin ser oídxs, siendo pateadxs de un lado a otro sin una solución.
Es urgente salir del silencio, no podemos seguir naturalizando e invisibilizando la manipulación, el maltrato, la dependencia económica y la persecución, como si fuesen “problemas de parejas”, “vínculos románticos” y “temas privados”. Estos son efectos de la violencia de género que atraviesan a nuestra sociedad. No nos olvidemos que el aislamiento, el encierro y el distanciamiento del entorno, es secuestro. Estamos ante un caso de trata de personas. ¡No lo podemos dejar pasar!




