Mariano Saleh es el delegado de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) en Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) al que la administración libertaria intenta despedir del complejo nuclear de Atucha, en Lima, partido bonaerense de Zárate, por su activismo sindical y su denuncia permanente del plan privatizador del Gobierno nacional.

Gracias a la tutela gremial aún no pudieron desvincularlo de la empresa estatal, pero le prohibieron en reiteradas ocasiones el ingreso a su sector de trabajo en los laboratorios químicos.

El conflicto tomó estado público en junio de 2026, cuando ATE denunció una persecución contra el delegado y cuestionó las medidas impulsadas por las autoridades de la empresa. Según las presentaciones y denuncias, la avanzada está vinculada con las posiciones públicas de Saleh contra los planes de privatización de Nucleoeléctrica, las denuncias sobre el desguace del sector atómico y los reclamos por la situación salarial de sus trabajadores.

El organismo recurrió a una medida cautelar para impedir el ingreso del trabajador al predio, bajo el argumento de que su presencia representaba un riesgo para la seguridad radiológica de la planta. En paralelo, el sumario administrativo incluyó cuestionamientos a publicaciones realizadas por Saleh en redes sociales, entre ellas críticas a la gestión y a las políticas aplicadas en el sector.

La controversia también se inscribe en la discusión por el futuro de la política nuclear argentina. Nucleoeléctrica es la empresa estatal responsable de operar las centrales Atucha I y II y Embalse en Córdoba. En ese ámbito, Saleh y sectores de trabajadores venían denunciando los procesos de privatización, recortes salariales y decisiones que, según sus cuestionamientos, amenazaban la continuidad de proyectos estratégicos. Entre ellos se encuentra el reactor CAREM, un desarrollo de diseño nacional paralizado durante la gestión de Demian Reidel al frente de NASA.

 La Justicia ordenó en dos oportunidades reinstalar a Saleh en Nucleoeléctrica tras hacer lugar a una medida cautelar que dejó sin efecto las acciones impulsadas contra el representante sindical.

“Empezaron en febrero de este año con un sumario completamente amañado. Su intención es despedirme porque venía encabezando el año pasado las asambleas que hicimos en defensa de nuestros salarios, nuestras condiciones de trabajo y además en contra de la privatización de las centrales nucleares”.

El trabajador enumeró los nombres detrás de la maniobra antisindical: El gerente de Sitio, Diego Garde, Juan Martín Campos, presidente de Nucleoeléctrica que reemplazó a Demián Reidel, y Martín Porro, presidente de la CONEA

“Todos ellos están realizando una persecución al interior por mi actividad gremial, porque laboralmente no he tenido nunca ningún problema”, aseguró.

Sobre la situación general, Saleh advirtió que “recientemente lo que hicieron fue bajarle  el precio del estatuto social, casi a la mitad, es decir que se preparan para una subtasación de la empresa para poder venderla más barata”.

“Son tres centrales nucleares, más todo lo que implica, los ingenieros, los licenciados, licencias además, porque los operadores de las centrales, de radioprotección, todos tienen licencias que son pagas por la autoridad regulatoria nuclear, y además años de entrenamiento, que todo eso no se va a contemplar en el momento de venta”, agregó.

“Quieren vender eso –detalló el delegado-, que además es autosustentable, porque la empresa se sustenta por venta de energía, entonces, lo que le están regalando a un privado, que no sabemos aún quién es pero ya hemos visto en todas las anteriores privatizaciones que están todos amigos del poder, lo que sí sabemos es que la van a regalar y que van a llevarse grandes sumas de dinero”.

“El año pasado, por ejemplo, solo teniendo dos centrales en funcionamiento, porque la ATUCHA 1 está en reparación, recaudaron más de un billón de pesos por venta de energía, lo que significa que eso, que antes era de todo el pueblo argentino, ahora va a ir a parar a los bolsillos de algún empresario”.

Sobre la disputa legal, apuntó: “La Justicia nos dio a favor, la empresa nos pidió una cautelar para que me impidan ingresar, esa cautelar se cayó el 7 de septiembre y me deberían dejar ingresar, cosa que no están cumpliendo, el gerente Diego Garde y el sector de Jurídicos de la empresa, que vinieron de la mano de Manuel Adorni, que es Bárbara Pintelos, me está impidiendo el ingreso, con lo cual están violando la Ley de Asociaciones Sindicales y impidiendo a mis compañeros que tengan una representación sindical”.

“En la garita de Gendarmería hay fotos de mis credenciales y no me dejan ingresar, el otro día pude llegar hasta la portería y me bloquea el molinete, tiene tres molinetes y está bloqueado, y el jefe de Personal ni siquiera fue capaz de decírmelo”, denunció.

También reveló complicidad del sindicato mayoritario, que es Luz y Fuerza Zona del Paraná a la vez que destacó la solidaridad de diferentes sectores sindicales, sociales y del ámbito de los derechos humanos.   

Finalmente, Saleh convocó a la próxima acción: “Estamos preparando para mediados de noviembre una gran movilización en la rotonda de Atucha junto a la CTA, que va a ser por el Mes de la Soberanía, justamente uno de los lugares donde tenemos que defender la soberanía es en las centrales nucleares, entonces convocamos a todo el pueblo, porque también las centrales nucleares, Nucleoeléctrica en particular, financian por ejemplo el hospital de Lima, la construcción en la localidad, también la escuela técnica, el terciario de Lima, los clubes de barrio de la población y creemos que si se privatiza, como ya vimos en los 90 con YPF, con SEGBA, con todas las privatizadas de los 90, el servicio cada vez es peor, las condiciones de trabajo son peores y los derechos cada vez son menos”.

Entrevista: Leo Vázquez
Fuente: Canal Abierto