El martes 31 de mayo, Día de Acción por la Salud de las Mujeres, se organizó una jornada en el marco de la Campaña Nacional por Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Junto a diversas organizaciones sociales, se realizaron numerosas actividades bajo las consignas: “Exigimos despenalización y legalización inmediata del aborto”, “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, “Ni una muerta más por abortos clandestinos”, “Separación de la Iglesia del Estado”.
La jornada tuvo como centro la marcha realizada desde Avenida de Mayo y 9 de Julio hasta Congreso, donde se desarrolló un acto-festival.
Más información: www.abortolegal.org.ar
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Una de las convocantes a las actividades de este 31 de mayo es la Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de la Argentina (COMPA), cuyos integrantes emitieron el siguiente comunicado para dar cuenta de la importancia de reclamar por un aborto legal, seguro y gratuito: “¿Qué demandamos las mujeres frente a esta realidad (patriarcal) para que nuestro derecho a la salud sea ejercido en libertad y dignidad?
*Acceso a métodos anticonceptivos para toda la población
*Calidad de atención en los servicios de salud
*Implementación de servicios de salud sexual y reproductiva para adolescentes y jóvenes
*Consideración y respeto de la diversidad sexual en el diseño y acción de los servicios de salud
*Implementación en salud y educación de herramientas para conocer, respetar y hacer respetar nuestros cuerpos
*La eliminación de toda forma de violencia fundada en la discriminación a las mujeres.
Ante esta situación, las muertes por abortos inseguros producidas especialmente por la ilegalidad es el principal problema que enfrentamos. Miles de mujeres abortan año a año en nuestro país en las peores condiciones sanitarias, a riesgo de perder la vida o de quedar con terribles secuelas. Y, como si esto fuera poco, si terminamos en un hospital debido a una infección postaborto somos maltratadas y podemos hasta ser denunciadas por el personal médico.
El aborto clandestino es una de las más grandes violencias a las que estamos sometidas. Su raíz es el sistema capitalista patriarcal, que impone una necesidad de control, apropiación y explotación del cuerpo, la vida y la sexualidad de las mujeres.
Los sectores más conservadores de la sociedad y del Estado, principalmente la Iglesia Católica y la corporación médica, continúan haciendo del tema del aborto su caballito de batalla para tratar de seguir acrecentando las desigualdades, mercantilizando nuestros cuerpos y la salud mientras disfrazan esto como “derecho a la vida”. Y porque sí estamos a favor de la vida decimos que no queremos ni una muerte más por abortos clandestinos.
Si bien el Estado invirtió en sostener el Programa Nacional de Educación Sexual y Procreación Responsable, siendo esto un avance en términos formales, este es inaccesible para muchas mujeres del país y solamente busca emparchar la situación sin generar políticas integrales con repercusión en mejorar la realidad cotidiana de las mujeres.
A esto se suma que la Presidenta de la Nación se ha pronunciado una vez más en contra de la legalización del aborto. Sin embargo, es el Congreso Nacional a través de los legisladores y también los candidatos a elecciones 2011 quienes tienen la obligación de tratar y sancionar la ley. No puede haber más excusas. Son varios y varias quienes se han pronunciado a favor y que han firmado las solicitadas: hoy es el momento de que demuestren su apoyo concretamente, impulsando el debate y la aprobación de la ley. Cada día que pasa, cada aborto clandestino que se practica y cada mujer que muere es su responsabilidad.
No queremos regalar nuestras banderas porque nos reconocemos dentro de una larga lucha de muchísimas mujeres que vienen reclamando este derecho desde hace décadas en nuestro país. Por eso hoy debemos continuar con esta lucha”.




