A través de una carta pública, un gran número de profesionales relacionadas al área audiovisual expresaron su rotunda desaprobación a la forma en que la televisión ha cubierto las masivas e históricas movilizaciones en contra del gobierno de Sebastián Piñera.
Compartimos acá de forma íntegra el mencionado documento: “Por medio de la presente y ante los acontecimientos que suceden en nuestro país, quienes suscribimos, en el ejercicio de nuestras profesiones vinculadas al lenguaje audiovisual, queremos demostrar nuestro profundo rechazo a la cobertura sesgada desde los canales de televisión de cobertura nacional.
Creemos que desde nuestras profesiones no podemos dejar en los hombros de los periodistas o editores de los canales la responsabilidad de esta información limitada y que no dan cuenta de todos los hechos que están ocurriendo en nuestro país. La elección de planos, encuadres, movimientos de cámara, enfoques, colorimetría, sonidos diegéticos y extradiegéticos, grafismos, edición y post producción, también transmiten realidad y mostrarla desde una visión cooptada y coartada por los medios de comunicación entorpecen los mensajes que desde nuestro lenguaje se deberían transmitir para que sea el espectador quien juzgue con todas las posibles imágenes y sonidos que de un hecho se desprendan.
Actualmente sólo vemos en estos medios saqueos, desabastecimientos, lo que si sucede, generando con esto temor en la población; pero no se muestra la violencia policial y militar, detenidos y muertos que también son hechos que deben mostrarse para que sean los espectadores los que evalúen sus posiciones con toda la información audiovisual a disposición.
Hacemos un llamado a que todos los profesionales que se desempeñan en estos medios tengan libertad en el desarrollo de sus funciones y llamamos a estos mismos profesionales a que desarrollen sus labores en el marco ético que corresponde a nuestras profesiones, cumplir nuestro rol de informar con imágenes y sonidos que den cuenta de todas las miradas y no participar de montajes que entorpezcan la toma de decisiones de la clase política y los ciudadanos de nuestro país.
Fuente: The Clinic




