Según el propio Anses, el 52% de las y los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo sólo tiene un hijo y la mayoría se encuentra trabajando de forma precarizada y sin estar registrada.
La misma fuente indica que el 28% tiene dos hijos/as, el 5% tiene cuatro y solo el 2% tiene cinco. A su vez el 49,8% de los que reciben la asignación está ocupado en empleos informales, precarios y de bajos ingresos.
Estos datos derriban los mitos que argumentan que las personas que perciben el subsidio son todas vagas y que las mujeres se embarazan con el fin de recibirlo.
Desde marzo, por los incrementos de todo el año, la Asignación Universal por Hijo es de 2.652 pesos, pero cobrarán sólo 2.121 por mes y, a fin de año, al presentar la Libreta Nacional de Seguridad Social, Salud y Educación, más la declaración jurada del responsable, se les deposita el 20% restante.
Con estas cifras es imposible pensar que una familia pueda vivir. Un gran número de madres se desempeñan como trabajadoras domésticas en casas particulares, donde siete de cada diez lo hacen de manera informal. Otro gran porcentaje son cooperativistas de programas de empleo del Estado, que reciben un salario de 6.250 pesos.
Por su parte, según el INDEC, el 45% de los asalariados informales gana menos de 8.000 pesos y el 70% menos de 15.000. Por lo que gran parte de las familias que cobran la AUH no alcanzan a llegar al valor de la Canasta Total que hoy ronda los 28.750 pesos y que determina la línea de pobreza. Mientras que si el padre y la madre se encuentran desocupados, solo con la Asignación no alcanzan ni siquiera a superar el nivel de indigencia.
Fuente: Prensa FOL




