La Justicia de la provincia argentina de Córdoba absolvió la semana pasada a campesinos, activistas rurales y un cura, acusados por desalambrar un campo heredado de sus ancestros y cercado en 2005 por un empresario.
El fallo inédito también pidió "a los poderes Ejecutivo y Legislativo de la provincia la concreción de acciones tendientes a la real y efectiva protección posesoria de los habitantes de esta provincia, por no resultar suficientes las ya existentes".
Los trabajadores rurales decidieron quitar los alambres en el año 2005 con la ayuda del Movimiento Campesino de Córdoba, luego de denunciar reiteradamente los avances del empresario Ramón Alberto Mazzeo sobre el campo heredado donde realizaban sus trabajos y vivían sus animales.
Durante las audiencias, los acusados defendieron su acción como el "ejercicio legítimo del derecho a la tierra" , y señalaron que "no constituye delIto en el marco de necesidad que fue realizado".
El empresario había adquirido en un remate judicial dos mil hectáreas en la provincia del centro de la Argentina, donde viven y trabajan campesinos desde hace décadas.
Por este motivo, el fallo judicial señaló la irregularidad de esta venta al solicitar al organismo rematador "que los instrumentos públicos por los cuales transfiere el dominio de inmuebles contengan una correcta acreditación de titularidad (Agencia Pulsar)



