Honduras es uno de los países más peligrosos del mundo para los defensores de derechos humanos, sobre todo, los que actúan en defensa del medio ambiente y de la tierra. Esto es lo que concluye la Misión Internacional “Justicia para Berta Cáceres”, al presentar las primeras conclusiones del relevamiento hecho desde el último 17 de marzo, en virtud del asesinato de la activista indígena y ambientalista, Berta Cáceres Flores, el 3 de marzo de este año.
Según el documento, presentado el lunes 21, el país centroamericano no está respetando los principios democráticos ni garantizando las libertades y derechos fundamentales establecidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos conocida como Pacto de San José. Y viene transgrediendo el derecho de los pueblos indígenas para favorecer proyectos hidroeléctricos, mineros, agroindustriales y forestales, principalmente el proyecto Agua Zarca, desarrollados en territorios indígenas por grandes empresas nacionales y transnacionales.
“No se detecta la voluntad necesaria por parte del gobierno de Honduras para acabar con la impunidad en relación a la violencia contra la defensa de los derechos humanos, particularmente hacia los pueblos indígenas”, denuncian.
Ante un escenario de constantes violaciones y persecuciones, la Misión recomienda la adopción y el cumplimiento de la Ley de Protección para las Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia, que ya fue aprobada, por unanimidad, en el Congreso Nacional, en abril de 2015.
Además, pide la cancelación de las concesiones relacionadas con los proyectos hidroeléctricos, explotación de empresa minera, industrial y forestal, a fin de revisarlas para garantizar el principio de sustentabilidad ambiental, la desmilitarización de los territorios del pueblo lenca.
Fuente: Adital




