La Cámara de Apelaciones de la Ciudad de Zapala reconoció la posesión de la familia campesina Tapia que vive y trabaja en la zona de la Tungar, departamento Pehuenches, al norte de Neuquén.
El fallo  dicado en agosto, fue apelado por el empresario que estafó a la familia, ante el Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Neuquén , quien deberá dar la última palabra al respecto.

Las familias Tapia, Moya y Esalona integran la Mesa Campesina del Norte Neuquino-Movimiento Nacional Campesino e Indígena, están llevando a cabo dos procesos penales exigiendo a la justicia que se condene al empresario por estafa y usurpar el territorio comunitario. Hasta el momento, ambas causas no tienen una resolución definitiva.
En 2008, por medio de engaños y abusándo de su inexperiencia,  hizo firmar a los pobladores de La Tungar comodatos con fechas posdatadas, con el fin de quedarse con las tierras que las familias crianceras Tapia, Moya y Escalona habitan hace más de 80 años. El objetivo de Oberholzer fue apropiarse de las tierras, que contienen debajo suyo minerales preciosos y petróleo.
En enero de 2009, aprovechándose que el Sr. Tapia estaba internado en Neuquén, Oberholzer ingresó al campo y  derribó con topadoras una forestación de álamos, en un cuadro cerrado con alambre que la familia usaba como corral para animales, a pocos metros de la vivienda familiar. Luego de ello comenzó la construcción de una casa de fin de semana y armó un campamento en el lugar y ante la presión de la comunidad para que se retirara, contrató a policías para protegerlo y que sigan avanzando con la edificación.
“Luego de la presión por la movilización popular, el interdicto, que hoy nos da la razón, se inicia en ese marco para impedir que siga avanzando la construcción, en tiempos de la justicia llevó 4 años que se le ordene al empresario el cese de la obra, que igualmente había sido detenida con el apoyo de más de un centenar de vecinos que se solidarizaron con la familia a mediados del 2009”, sostienen desde las familias campesinas de La Tungar.
Fuente: Vía Campesina