Según datos oficiales del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) se trata del decimotercer mes consecutivo de caída del empleo privado registrado. En mayo, 6.971 trabajadores perdieron su puesto; y si se comparan las cifras con noviembre de 2023, hay 337.365 asalariados registrados menos. La industria y el comercio son los sectores más afectados. Compartimos el análisis realizado por el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA – Autónoma, Luis Campos.
Para Luis Campos, la fase de destrucción de empleo formal, que empezó en septiembre de 2023, ya es similar a la de 2018 – 2019, ya que en ambos casos se perdieron cerca de 300.000 puestos de trabajo registrados
En cuanto al empleo formal, Campos considera que la crisis actual ya es mucho más fuerte que la de 2018-19: “Entre abril de 2018 y enero de 2020 se perdieron 228.522 puestos de trabajo registrados. En la crisis actual, entre agosto de 2023 y mayo de 2026, la caída fue de 376.760 trabajadores”. Advierte que en el sector privado la caída no encuentra piso: “Estamos en los niveles de fines de 2014. Si el capítulo laboral de la ley bases y la reciente reforma laboral se aprobaron para impulsar la contratación de trabajadores registrados, los empleadores todavía no se enteraron”.
“A nivel sectorial – continúa – la pérdida de puestos de trabajo se explica fundamentalmente por la dinámica en la industria y en el comercio. En ambos casos vienen expulsando trabajadores sistemáticamente desde hace un año: caídas i.a. del 4,5% y 3,1% respectivamente. Desagregados por provincia los datos son impactantes. Desde noviembre de 2023 solo se creó empleo en Vaca Muerta (Neuquén y Río Negro). Por el contrario, en siete provincias se registran caídas superiores al 10%”.
Campos explica además que en mayo la caída del empleo formal estuvo levemente amortiguada por el sector público y por el trabajo en casas particulares, que tuvieron leves incrementos en un contexto donde las variaciones en el mediano plazo siguen siendo muy negativas.
A su vez, el salario real relevado por el SIPA cayó en mayo y se ubica un 2% por debajo de los valores de noviembre de 2023: “Más llamativo aún, contra enero de este año la caída es de casi el 5%. Muy complicada la dinámica por este lado”.
Finalmente, Campos adelanta que para junio el panorama no luce alentador: “La Encuesta de Indicadores Laborales volvió a dar negativo. Veremos si el SIPA convalida esa observación, pero no hay señales de que el mercado formal de fuerza de trabajo haya encontrado su piso”.




