Según el relevamiento realizado por el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora que sí nos ven” a partir del análisis de medios, entre el 1 de enero y el 29 de junio de 2026 se registraron 99 femicidios directos, 11 vinculados, 5 instigaciones al suicidio y 4 travesticidios/transfemicidios.

Estos datos implican que se registró 1 víctima letal cada 37 horas. Además, hubo 195 intentos de femicidios, es decir 1 cada 26 horas.

El 15% de las víctimas había efectuado denuncias previas y 10,1% tenía al menos una medida judicial.

En tanto, el 66% de los agresores eran parejas o ex parejas; mientras que el 44,5% de los femicidios ocurrieron en la vivienda de la víctima; y el 23,5% en la vivienda compartida.

A su vez, hay al menos 120 niñxs huérfanxs.

“Alertamos sobre el recrudecimiento de las violencias machistas y la menor cobertura mediática.
Los femicidios y transfemicidios son la expresión extrema de una violencia estructural, agravada por la desprotección y los discursos de odio impulsados por el gobierno fascista de Milei”, expresaron desde el Observatorio.

“En los días previos a un nuevo aniversario de Ni Una Menos, los femicidios de Agostina Vega (14),en Córdoba; Dulce Candia (17), en Eldorado Misiones; y Noelia Rivero (30) en Temperley, volvieron a evidenciar las fallas estatales en la prevención y respuesta a las violencias machistas. Agostina y Dulce fueron denunciadas como desaparecidas antes de ser encontradas asesinadas. Claudio Berrelier abusó de Agostina antes de asesinarla. En 2025 había fue detenido por privación ilegítima de la libertad de otra mujer. Dulce fue asesinada por Mario Y. de 46 años. Noelia había denunciado a su pareja, Tomás Núñez. El día del femicidio llamó al 911 mientras él la amenazaba y la retenía. La policía esperó una orden judicial para ingresar y, cuando intervino, Noelia ya había sido asesinada. Estos casos evidencian como las demoras en la búsqueda, las respuestas estatales insuficientes y sin perspectiva de género, pueden derivar en muertes evitables. Seguimos exigiendo políticas públicas, presupuesto y acceso efectivo a la justicia. Nuestras vidas valen”, finalizaron.