Diez integrantes de la misión humanitaria internacional del Convoy Terrestre Global Sumud Maghreb fueron secuestrados el domingo 24 de mayo en el este de Libia por el gobierno de facto de Jalifa Haftar, en las inmediaciones de la ciudad de Sirte, mientras se dirigían hacia Gaza con ayuda humanitaria. Entre ellos, dos ciudadanos argentinos, integrantes del medio NODAL. Desde entonces no se sabe más de ellos. Por Indymedia Derechos Humanos.
Fuerzas de Libia del Este -territorio gobernado de facto por Jalifa Haftar, separado del gobierno reconocido internacionalmente- retuvieron a diez activistas humanitarios del convoy humanitario Global Sumud Maghreb tras atravesar el puesto de control militar 5+5, en las inmediaciones de Sirte. El grupo se dirigía vía terrestre hacia Gaza con asistencia médica, ambulancias, insumos logísticos y ayuda destinada a la población palestina.
Entre las personas secuestradas se encuentran los ciudadanos argentinos Paula Giménez, psicóloga, y Lucas Aguilera, médico veterinario, ambos directores de investigación de NODAL, quienes formaban parte del equipo médico de una misión civil y humanitaria de asistencia al pueblo palestino.
Además de los dos connacionales argentinos, la lista de personas secuestradas incluye a representantes de múltiples países: Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Alicia Armesto Núñez (España), Domenico Centrone (Italia), Leonarda Alberizia (Italia), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Lauro Kwoczala (Polonia), Ashraf Khoja (Túnez) y Jenelle Jones (Estados Unidos).
“Hasta el momento nadie ha podido ver a las personas secuestradas y no existe comunicación directa ni información pública verificable sobre las condiciones en las que permanecen”, denuncian desde NODAL.
“Exigimos información inmediata y verificable sobre el paradero y el estado de salud de Paula Giménez, Lucas Aguilera y del resto de la delegación internacional secuestrada” reclamaron.
Y agregaron: “Exigimos una PRUEBA DE VIDA inmediata, una VISITA HUMANITARIA INTERNACIONAL y la activación urgente de todos los mecanismos diplomáticos, consulares y humanitarios por parte de la Cancillería argentina, las representaciones diplomáticas de los países involucrados, la Cruz Roja Internacional, la Media Luna Roja, Naciones Unidas y los organismos internacionales de derechos humanos”.
La iniciativa humanitaria internacional busca llegar hasta Rafah para exigir el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza y denunciar el genocidio sobre el pueblo palestino. La misión la integran más de 300 participantes de 25 países, entre médicos, periodistas, ingenieros, psicólogas, veterinarios, trabajadores humanitarios, parlamentarios, académicos y voluntarios civiles.
Desde NODAL, informaron, se están impulsando distintas acciones públicas, institucionales y diplomáticas para exigir información inmediata sobre la situación y la integridad física de Paula Giménez y Lucas Aguilera.
Ya fue presentada una nota ante el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos alertando sobre el secuestro e incomunicación de los diez integrantes de la misión humanitaria. Asimismo, se mantienen gestiones permanentes junto a familiares ante la Cancillería argentina, la Embajada de Italia —único país con representación diplomática en el este libio—, organismos de derechos humanos y diferentes instancias internacionales.
La situación ya generó pronunciamientos y acciones de solidaridad de organismos de derechos humanos, dirigentes políticos, sociales, sindicales, periodistas y referentes internacionales. Además, desde la Comisión de Derechos Humanos del Parlasur presentaron reclamos formales ante la Cancillería argentina, mientras diputadas y diputados nacionales impulsaron un proyecto de resolución en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación exigiendo información, garantías y resguardo para Paula Giménez, Lucas Aguilera y el resto de la delegación internacional secuestrada.
“Frente a la gravedad del caso, resulta fundamental sostener la visibilización pública, la solidaridad internacional y la presión mediática para exigir prueba de vida, una visita humanitaria internacional y la aparición inmediata de Paula Giménez, Lucas Aguilera y las y los integrantes de la misión humanitaria secuestrados en Libia del Este”, concluyeron desde NODAL.
El pedido de información por los activistas incomunicados ocurre pocos días después de la interceptación de la Flotilla Global Sumud por parte de fuerzas israelíes en aguas internacionales del Mediterráneo, cuando otra misión humanitaria intentaba llegar a Gaza por la vía marítima. Aquel operativo generó un fuerte repudio internacional luego de que se viralizaran en redes sociales imágenes y videos de detenciones ilegales, agresiones físicas y tratos degradantes contra activistas internacionales que participaban de la misión.




