Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) revelan una tendencia alarmante: los ingresos reales de los trabajadores cayeron un 5,5% en apenas cuatro meses, borrando los discretos avances logrados a fines de 2024.

Mientras el Gobierno libertario destaca una supuesta victoria sobre la inflación, la realidad cotidiana de los argentinos es muy distinta. Si bien la tasa de inflación bajó en los primeros meses del año, tuvo un repunte en junio y se vive un estancamiento económico con caída de ventas y de consumo.

La escasez de dólares y una política salarial extremadamente rígida han reducido el poder adquisitivo de las familias, llevando a la economía hacia una nueva recesión.

El fracaso de la estrategia de dos pilares

Según C-P Consultores, “el programa económico actual pone a la desinflación por encima de cualquier otro objetivo” y esto lo realiza apoyándose en dos anclas clave: el tipo de cambio y el control de los salarios. Según señala la consultora dirigida por Pablo Moldovan y Federico Pastrana, al principio, esta estrategia pareció funcionar y mantuvo estable el peso y limitó los aumentos salariales; por lo cual ante la disminución de dinero circulante la inflación disminuyó. Sin embargo, el esquema comenzó a resquebrajarse cuando el ancla cambiaria perdió fuerza.

En los últimos meses, el peso enfrentó una fuerte presión devaluatoria, y el dólar subió a pesar de las intervenciones del Banco Central. Esta inestabilidad, agravada por medidas como la eliminación de las Letras de Liquidez (Lefi), generó desconfianza en los mercados. Al mismo tiempo, las tasas de interés se dispararon por encima del 100% anual, afectando aún más la actividad económica.

Con el ancla cambiaria debilitada, todo el peso de la desinflación recae ahora sobre los salarios. El resultado es un sistema desequilibrado. Como señala la consultora C-P: «Un ancla salarial tan rígida, combinada con un tipo de cambio volátil, está acelerando el estancamiento.» Los datos de actividad económica (EMAE) de mayo y junio confirman esta tendencia, mostrando una caída en el consumo y la demanda.

Fuente: Telesur