La comunidad educativa de Pehuajó se movilizó este jueves en repudio a la cobarde agresión sufrida por una docente del nivel Secundario por parte de familiares de una joven que reprobó una materia pendiente para ingresar a la policía.

La manifestación se llevó a cabo bajo la consigna “A los docentes no se les pega” y fue impulsada por los gremios locales que integran el Frente de Unidad Docente, junto a estudiantes, auxiliares, padres y madres.

La protesta partió desde la escuela y continuó por las calles de Pehuajó hasta finalizar en la sede de la Jefatura Distrital de Educación. Allí, fueron recibidos por las autoridades educativas que mostraron su predisposición a abordar la problemática, aunque sin formalizar acciones concretas.

“Queremos que se siga trabajando y se ayude a los docentes y alumnos. Que no solo se hagan reuniones. Pero que no estemos tres horas y no se haga nada. Hay que trabajar, salir y apoyar a los docentes. Estamos desamparados” sostuvo una de las dirigentes sindicales al término de la reunión.

La cobarde agresión a la docente de Pehuajó se produjo el último viernes fuera del Ex Colegio Nacional de Pehuajó, cuando le propinaron insultos y amenazas verbales a la docente, identificada como Dominica García.

La escalada de violencia fue en aumento. Ese mismo día por la noche, una tía de la joven (acompañada por otra persona) se dirigió a la vivienda de la docente. Allí la golpearon al igual que a su esposo (este último debió ser trasladado al Hospital producto de los golpes). Además, arrojaron piedras al domicilio y destrozaron la bicicleta que la maestra utiliza diariamente para ir al trabajo.

Abrazo y marcha

En tanto, el miércoles tuvo lugar un abrazo al colegio donde ocurrió la agresión a Domínica García, del que participaron docentes, alumnos, integrantes de los gremios y vecinos.

Más tarde, dirigentes gremiales comentaron que se habían reunido con autoridades educativas para comentar el anuncio de que a la joven reprobada por la docente se la iba a volver a evaluar. Al parecer, la nueva mesa se iba a adelantar especialmente para la chica. Marcelo Cioppettini, de Suteba, expresó que “se hará respetando los plazos de la DGCYE, pero no se puede generar precedentes, que ante una situación complicada o de violencia, que nada tiene que ver con el ámbito educativo, se establezcan nuevos plazos”.

En la marcha de ayer, según señaló 365Pehuajó, llamó la atención la ausencia de las jefas de Educación, como Andrea Mascheroni, jefa regional, Gabriela Urbina, jefa distrital, y Marcela Urbina y Laura Moreno, inspectoras de secundaria. Algunas de estas directivas formaron parte con la familia de la joven reprobada, donde les confirmaron que habría otra mesa evaluadora con otros profesores para que “la alumna no se sienta en una situación desfavorable”.

“Mi mamá está cansada”

Por su parte, la hija de la profesora, Rocío Cruz, hizo un posteo en la red social Facebook, donde afirmó que “mi mamá es buena profesora y mejor compañera, Pero está cansada”.

“Esa docente agredida es mi mamá y su familiar, mi papá. Agredidos por familiares de una alumna que desaprobó un examen. Sí, que desaprobó un examen.

Mi mamá es la que muchas veces fue a pintar salones de la escuela, la que pelea para que su armario no quede abierto, la que reniega para que las mesas estén limpias, su aula con llave en los recreos y la que insiste para que cada alumno se saque la gorra al entrar y por supuesto, que no se olvide de saludar.

Mi mamá está por jubilarse dentro de poco, y aún a estas alturas se pone nerviosa cuando le toca preparar un acto.

Ella es de esas profesoras que cuando falta al trabajo más de uno se preocupa, porque “Dominica nunca falta”. Quien vive en su barrio, la ha visto muchas veces mojarse en su bicicleta para llegar a horario al colegio en días de lluvia. Porque ella sí enseña con el ejemplo. Siempre tiene un lápiz de más para el que le falta y hojas para regalar. Mamá, como muchos docentes, más de una vez dejó las matemáticas de lado, para dedicar su hora a las problemáticas de los alumnos. Y cómo no van a tener problemas, si quienes debieran enseñarles, también con el ejemplo, se manejan a los golpes.

¿Saben qué? La semana pasada me sorprendí porque mi mamá se adhirió al paro docente. Dejó la mitad de su vida en la escuela y un pedazo de ella en cada uno de sus alumnos. Ir con mi mamá al supermercado puede llevarle horas, porque si no charla con sus alumnos, charla con los padres. Mi mamá es buena profesora y mejor compañera. Pero está cansada… Ojalá esto cambie, para que no se cansen mis amigas que recién empiezan y tienen ilusiones… como tenía mi mamá”.

Fuente: Diarios Bonaerenses/Semanario/infocielo