Los hermanos Mapuche Atilio Curiñanco y Rosa Rúa Nahuelquir fueron sobreseídos del delito de usurpación pero sus tierras siguen en mano de los Benetton.
Chubut- Si bien el día 26 de Mayo la justicia Penal sobreseyó en forma definitiva a los hermanos Atilio Curiñanco y Rosa Rúa Nahuelquir, por entender que no había delito ni responsabilidad penal, el lunes 31 de Mayo la Acción Civil por la propiedad de las tierras fue resuelta a favor de la Cia de Tierras del Sud Argentino S.A. de propiedad del Grupo Italiano BENETTON.
El juez Correccional Jorge Eyo entendió que por los títulos aportados por la Actora, avalados por las Pericias y testimonios de los Agrimensores de la causa y de Benetton, así como el resto de su prueba documental, el predio Santa Rosa de 535 has. forma parte de la Estancia LEPÁ, rechazando los planteos de la Defensa en el sentido de que la tierra sería fiscal, y por lo tanto susceptible de ser ocupada y aprovechada por la familia Mapuche.
Tampoco se hizo lugar al planteo de restituir por lo menos la parte que había trabajado la familia, arado, y plantado durante dos meses, a la propia familia, en razón de la norma constitucional de la Provincia que consagra la Función Social de la tierra, y a la aplicación de la Equidad.
Tampoco entendió el Juez que cabía extender responsabilidad alguna al Estado provincial por no haber atendido oportunamente la Demanda de Tierras de la familia Mapuche, creando así la condición suficiente para que se produjera la ocupación.
Queda aún estudiar la posibilidad de plantear una Casación, situación que debemos evaluarla desde la Defensa.
Como saldo positivo, queda haber expuesto ante toda la Sociedad Regional y Nacional la situación de olvido y de desatención que provoca el Estado hacia los Pueblos Originarios, y que en cambio no ha vacilado en enajenar en condiciones realmente sospechosas enormes superficies de tierra a Capitales Multinacionales Anónimos, que bien podrían haber tenido un destino mucho más justo, útil y digno.
También queda al descubierto el diferente tratamiento que se da desde el Estado a las Empresas Terratenientes y a los Pobladores Nativos: mientras a unos no se les exige ninguna obligación, a los otros se los trata con todo el rigor de la ley. Asimismo, la ausencia total del Estado en lo que hace a las Políticas Públicas y el cumplimiento de la Legislación y puesta en vigencia de los Derechos Fundamentales de los Pueblos Originarios



