14 Comunidades Indígenas de la provincia de Jujuy que integran el Consejo de Pueblos Originarios Llankaj Maki llegarán a Buenos Aires en la semana de los Pueblos Originarios, del 19 al 25 de abril, para realizar una gran jornada de lucha y acampe en reclamo por “la participación activa y la restitución de la tierra y el territorio”. Por Laki Quispe-Telesisa.
“Nosotros en la provincia lo hacemos todos los años en una jornada que le exigimos al estado la deuda histórica”, contó el coordinador general del Consejo Indígena, Jorge Angulo. Asimismo, piden mesas de diálogo para trabajar con petitorios que han presentado el año pasado, y que debido a la falta de respuesta constatan no estar en la agenda del gobierno. Sin embargo la lucha de este Consejo no es del año pasado, sus pedidos de mesas de trabajo es de larga data por lo que también manifiestan “basta de mesas, basta de diálogo, queremos respuestas”.
El Consejo de Pueblos Originarios Llankaj Maki está integrado por 14 Comunidades Indígenas, cuyos pueblos y naciones más representativas son el Pueblo Kolla y Guaraní, además los Pueblos Churumata, Tilian, Paypaya y Quechua.
Jorge Angulo junto a Mariana Peralta, ambos coordinadores del Consejo viajaron la semana pasada a Buenos Aires para continuar con la organización de la jornada prevista para el día 20 de abril.
“Estamos preparando una jornada y acampe con permanencia. Estamos trabajando con los diferentes hermanos de las diferentes comunidades, ayllus, para garantizar los traslados, alquileres de colectivos, comida, olla popular, etc. Llevaremos nuestra carpa y si es necesario quedarse nos quedaremos allí frente al Congreso”, anunció Jorge Angulo del Pueblo Kolla.
Esta medida de lucha es debido al frustrado diálogo del Consejo con el gobierno provincial, que en muchas instancias de presentación de proyectos, notas, pedidos de audiencia, etc, no encontraron disposición por parte de lxs funcionarios, lo que evidencia su des interés. “No estamos en la agenda del gobierno acá en Jujuy. La gente que tiene diálogo con Morales es parte de sus políticas o han sido cooptados”, explicó. Además agregó que “hablar de la cuestión indígena en cualquier lugar siempre destapa olla, destapa situaciones que por ahí a los estados no les conviene”.
Desde el Consejo han generado diversos proyectos para hacerle frente a algunas problemáticas respecto a temas de salud, educación, tierra-territorio y trabajo, para también, desarticular las “políticas de genocidio y de saqueo”, con las que se avasalla los derechos de las comunidades indígenas en los avances de los negocios inmobiliarios y mineros que avala la usurpación de tierras y el funcionamiento de un sistema de producción que va en contra de la cosmovisión Indígena. Cuyos negocios, además, se usan para dividir y poner a indígenas contra indígenas, en la necesidad de trabajo.
El tema central de las demandas de las 14 Comunidades Indígenas es sobre la defensa de la tierra-territorio, en el marco de la participación activa. “Hoy nuestra gran preocupación en este sentido es la prórroga de la ley 26.160. No estamos en agenda, no nos tienen en cuenta, y como consecuencia no hay presupuesto para determinar políticas públicas, o nos hacen creer eso también”, señaló.
Angulo reveló que hasta hoy no tienen relevamiento territorial, excepto algunas comunidades de su Consejo que han sido relevadas pero inconclusas tras no entregarse las carpetas técnicas. El avance contra el despojo y vulnerabilidad territorial es una realidad avalada por los estados. En el Valle de Jujuy se han avanzado contra las Comunidades Indígenas con la explotación y ocupación de sus territorios, como por ejemplo, el Proyecto de Desarrollo de Cannabis Medicinal que tiene como responsable principal al hijo del gobernador, Gastón Morales. “Esos proyectos están en tierras de hermanos productores y se ha pedido al INAI su relevamiento para tener un papel que evite esos desalojos en el marco de la ley 26160”.
Otra de las demandas del Consejo Indígena es el tema de la educación, que tras la falta de diálogo por parte de los funcionarios de la legislación de la provincia y por la falta de decisión política de la ministra de educación genera como consecuencia el no reconocimiento de la educación intercultural – bilingüe, como tampoco se reconoce como trabajadorxs a sus docentes indígenas y bilingües.
“Nosotros contamos alrededor de 17 ayllus y 70 educativos con aproximadamente 90 hermanos que son trabajadores, docentes indígenas, pero para el estado no los reconoce así. No hay un reconocimiento de la educación indígena que nosotros reconstruimos, que nosotros promovemos como pueblos y naciones”, agregó.
En materia de salud, alrededor 33 medicxs de la salud indígena conformaron un equipo de trabajo durante la pandemia, mostrandolxs como indispensables y ocupando espacios de la salud criolla, sin embargo Comunidades Indígenas no cuentan con hospital cercano para ser atendidxs, por lo que muchas veces mueren por falta de atención o mala atención. “Entendemos que nuestros hermanos tiene que ocupar esos espacios de salud, pero creo que ese es el segundo paso, o tercero. Primero tenemos que fortalecer lo poco que tenemos, generar la estructura, en este sentido, tener un hospital propio en las comunidades, y desde ahí exigir ocupar espacios”, aclaró.
Por otro lado, el Gobierno de Jujuy ejerce criminalización a las luchas de los pueblos. El Consejo fue criminalizado por la defensa de la tierra y el territorio, por exigir participación activa y por pedir que se resuelva sus necesidades y emergencias; como también ocurre en las Comunidades de la Puna que acampan contra el avance minero. “En Jujuy Luchar genera una contravención, una multa por el gobierno. Hoy estamos perseguidos por luchar, tenemos sentencias por algunas jornadas masivas que hemos hecho. Tenemos un gobierno que ejerce una política de mano dura”, denució Jorge Anguló.
El Consejo de Pueblos Originarios Llankaj Maki llegará a la ciudad de Buenos Aires en la semana de los Pueblos Originarios para solicitar el acompañamiento y el fortalecimiento con políticas públicas del estado a los proyectos que proponen desde su cosmovisión como pueblos y naciones preexistentes. “El estado tiene como responsabilidad la deuda histórica, reparar todo el daño que han cometido y se continúan cometiendo”, ratificó.
Imagen: Consejo de Pueblos Originarios Llankaj Maki




