En la última sesión de 2020, el Concejo Deliberante de Tigre aprobó el proyecto de ordenanza que convalida el acuerdo entre la Comunidad Indígena Punta Querandí y el intendente Julio Zamora firmado en noviembre pasado, que reconoce el derecho a la propiedad comunitaria en el predio ubicado en la desembocadura del Arroyo Garín en el Canal Villanueva, en la localidad de Dique Luján.
La Comunidad Indígena Punta Querandí, integrada por familias de distintos pueblos originarios, comenzó a constituirse a partir de 2004, ante la aparición de restos arqueológicos ancestrales en el Paraje Punta Canal, un espacio rodeado de mega emprendimientos inmobiliarios.
Sus objetivos fueron resistir la avanzada de los barrios privados, proteger los humedales continentales, frenar la destrucción de enterratorios humanos milenarios y fortalecer la identidad indígena en la región.
Así se inició un extenso conflicto con la desarrolladora de barrios privados EIDICO, que pretendía convertir Punta Querandí en un amarradero para yates del complejo náutico “Villa Nueva”, que desde fines de los ’90 arrasó con casi mil hectáreas de humedales y destruyó lugares sagrados como el sitio arqueológico “Arroyo Garín” de mil años de antigüedad.
En 2017, el empresario Jorge O’Reilly, presidente de EIDICO, inició una demanda de desalojo contra la comunidad indígena. Sin embargo, a fines de 2019, la desarrolladora cedió a la Municipalidad el dominio de la parcela en conflicto.
En febrero de este año se anunció un acuerdo entre Punta Querandí y la Municipalidad, que se firmó finalmente el 16 de noviembre, y que garantiza que la parcela donde se asienta la comunidad será transferida con título comunitario. Además, el gobierno local se comprometió a colaborar con los talleres educativos, infraestructura, sostenimiento y proyectos productivos.
Tras la convalidación del acuerdo en el Concejo Deliberante, Santiago Chara del Consejo de Ancianos de Punta Querandí, expresó: “Es una gran felicidad este logro, agradecemos a todos los hermanos y hermanas que nos apoyaron (…). Después de tantos años de lucha, el Estado se hizo presente y obtuvimos la propiedad comunitaria de nuestro territorio, en donde defendimos nuestras culturas, nuestras cosmovisiones y los restos de los antepasados”.
De esta manera, Tigre es uno de los primeros distritos del conurbano bonaerense en reconocer el derecho a la propiedad comunitaria.




