La bala debía ser peritada por tercera vez este miércoles, en el marco de la causa que investiga el asesinato por la espalda del joven mapuche Rafael Nahuel a manos del cabo primero Francisco Javier Pintos, del Grupo Albatros de la Prefectura. La cadena de custodia de las pruebas estaba a cargo de la Gendarmería y el Poder Judicial de Bariloche, que aseguraron no saber dónde estaba el proyectil ni tampoco las armas de guerra que usó ese día Prefectura. Pero durante la mañana del jueves el juez federal de Bariloche Gustavo Zapata confirmó que las pruebas estaban en el Juzgado de Bariloche. Los abogados harán una denuncia penal porque se habría roto la cadena de custodia. Por ANRed.

Sobre el proyectil que acabó con la vida del joven mapuche debía realizarse una tercera pericia balística este miércoles 4 en en el Cuerpo de Investigaciones Fiscales del Ministerio Público de la Provincia de Salta, para determinar la procedencia del proyectil que acabó con la vida del joven mapuche. La medida había sido ordenada por la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca, luego de que dos pericias dieran resultados contradictorios, según informó el portal En Estos Días.

Además de la ausencia de la bala, «los peritos constataron que entre las armas que fueron secuestradas tras el asesinato de Nahuel y que permanecían en custodia no están el subfusil MP5 correspondiente a Pintos y el que portaba el Cabo Segundo Juan Ramón Obregón», detalló ayer el portal, y agregó: «además tampoco fue incluido en el material enviado a Salta el proyectil extraído del cuerpo de Rafael Nahuel, pieza clave para realizar la comparación microscópica que podría determinar con qué arma fue disparado. Así quedó registrado en un acta, que da cuenta de los elementos recibidos en el Ministerio Público de la Provincia norteña, y donde no figuran las dos armas y el proyectil».

La bala y las dos armas de fuego que estuvieron desaparecidas desde ayer hasta hace minutos son elementos de prueba que están bajo la cadena de custodia de la Gendarmería (desde la realización de la segunda pericia) y del Poder Judicial de Bariloche. Ahora, el juez federal de Bariloche Gustavo Zapata explicó la ausencia de las pruebas claves asegurando que «la permanencia de los objetos reclamados en este Tribunal obedeció a un error involuntario producto de la elevada cantidad de efectos incautados en el marco de este expediente».

En un escrito el juez indicó que ayer a última hora sus empleados le confirmaron que la bala y las armas estaban en el juzgado de Bariloche: «en el día de ayer, a través de medios de comunicación masiva digitales, tomé conocimiento que durante el inventario de los elementos recibidos en el Cuerpo de Investigaciones Fiscales del Ministerio Público Fiscal de Salta se habría detectado el faltante del proyectil indubitado extraído del cuerpo del occiso, y de los subfusiles marca Heckler & Koch, modelo MP5, calibre 9×19 mm., identificación alfanumérica 05— C335508 y 05—C335528 (asignados respectivamente a Francisco Javier Pintos y Juan Ramón Obregón)», explicó el juez en su escrito, y agregó: «finalmente, a las 23 hs. del día de ayer, el Actuario me informó que los efectos referidos se encontraban resguardados —bajo llave— en una de las cajas fuertes de esta sede (debidamente lacrados y con sus respectivas cadenas de custodia). Cabe aclarar, que en ese mismo sitio fueron resguardados algunos de los elementos que efectivamente se entregaron a la PSA para su oportuno traslado a la ciudad de Salta (cuyo arribo se encuentra constatado), de modo que la permanencia de los objetos reclamados en este Tribunal obedeció a un error involuntario producto de la elevada cantidad de efectos incautados en el marco de este expediente».

Ayer, al enterarse de la amarga novedad, los abogados querellantes de la familia de Rafael Nahuel, Natalia Araya, y de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Sebastián Feudal, analizaban los pasos a seguir ante el escandaloso hecho e, incluso, no descartaron la presentación de una denuncia penal, según informaron a En Estos Días. «Es en el mejor de los casos una torpeza inadmisible que sirve para describir la negligencia con la que se investiga», expresó Feudal al medio, aunque sin embargo se había mostrado confiado en que los elementos aparecieran y puedan ser peritados.

En tanto, el abogado Mauricio Rojas Garrido de la APDH Río Negro había expresó a La Izquierda Diario: «es escandaloso que el día que debía de hacerse la pericia llegan todas las pruebas menos esa. Eso alimenta la idea de una serie de irregularidades que roza lo ilegal. Para la APDH todo lo que paso, más que una irregularidad, esto es un escándalo en el cual hay un responsable que es el fiscal, porque han sido facilitadores de que esta prueba desaparezca».

Ahora, ante la reaparición de las pruebas clave de la causa, los abogados harán la denuncia penal porque se habría roto la cadena de custodia.

La tercera pericia sobre el proyectil había sido ordenado por la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca, luego de que dos pericias dieran resultados contradictorios. La primera fue realizada por los peritos de la Policía de Río Negro Roberto Nigris y Karina Uribe, y había arrojado como resultado contundente que el proyectil que mató a Nahuel salió del subfusil MP5 del prefecto Francisco Javier Pintos.

Pero el por entonces Juez subrogante del Juzgado Federal de Bariloche, Gustavo Villanueva, ordenó un segundo informe y lo encargó a la Gendarmería Nacional, una fuerza a cargo del ministerio de Seguridad que conducía Patricia Bullrich, al igual que la Prefectura que es investigada en la causa. Esa pericia no pudo determinar de qué arma salió el disparo letal.

La hasta hace minutos pendiente tercera pericia de la bala ahora se realizará. Una prueba clave en una causa emblemática de la represión, persecusión y saqueo territorial del Estado a los pueblos originarios. Ahora la pregunta queda flotando, luego de pasar de la desaparición al papelón de la Gendarmería y el Poder Judicial de Bariloche: ¿fue impericia, equivocación, negligencia o intento de obstaculizar la investigación del asesinato de Rafael Nahuel?