La autonomía y la autodeterminación de los pueblos indígenas son vivencias fundamentadas en los principios y en las raíces ancestrales muy profundas. La autonomía se expresa en las formas de vivir, sentir y pensar, como dice el intelectual boliviano Fausto Reynaga, “la experiencia de cuatro siglos ha demostrado que el indio es una sola Nación; no es una minoría étnica; es todo lo contrario. El cholaje blanco-mestizo es el “puñadito”, la minoría étnica; y, sin embargo, es el opresor de la mayoría. Pero esta injusticia no durará toda la vida. El indio ha despertado; tiene la mirada fija en el poder”. Red Eco Alternativo.

(Noelia Carrazana – Red Eco) – Panamá – Esto ha sido reconocido en constituciones nacionales de diferentes Estados, en el Derecho Internacional, en los pactos y en los convenios internacionales, principalmente, en la Declaración Universal de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas; pero la mayoría de los estados nacionales americanos desdeñan e intentan aplacar estos mandatos con prácticas violentas por parte de sus fuerzas de seguridad para aniquilar todo sueño emancipatorio.

Panamá y sus 370 islas autodeterminadas
Nota realizada por Noelia Carrazana en colaboración con el documentalista Duiren wagua (Panama)

Eran conocidos hasta 2011 como kuna Yala, pero ese año el estado panameño reconoció que en su lengua materna no existía el fonema para la letra k. Guna Yala, significa ‘Tierra’ o ‘Montaña Guna’.
Los Gunas habitan estas islas y algo de tierra firme, incluida la costa montañosa y selvática. “Aquí se encuentran las 49 comunidades”, nos explica Duiren Wagua, un joven de documentalista de 27 años que nació y creció en la ciudad de Panamá, pero que desde su mayoría de edad vuelve recurrentemente a la Comarca Gunayala en la búsqueda de su identidad Guna.

Duiren nos cuenta que existen 49 comunidades regidas por sus sahilas, (las autoridades espirituales), y cada comunidad se rige por su propia ley, es decir, que son como pueblos autónomos dentro de la comarca. Cada seis meses, estos pueblos se reúnen para tomar decisiones importantes. Ahí se presentan proyectos, quejas y las personas o empresas que quieren entrar a la Comarca. Se hace una votación para decidir si el pueblo acepta o no acepta desde lo más pequeño hasta los megaproyectos”.
La relación que estas comarcas tienen con el estado panameño es través de los servicios de salud y de educación, en los cuales la metodología es igual a la de la ciudad. Pero hace ya algunos años se ha incorporado el EBI (Educación Bilingüe Intercultural), que se implementa solo en la primaria una educación en lengua materna.
Dentro de la Comarca, están los representantes del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) quienes cuidan la entrada y la salida de la Comarca. En cada comunidad, hay una sede; pero ellos no tienen una injerencia como tal dentro de la comunidad sin antes tener la autorización del Sahila. Ellos entran cuando hay casos de violencia o de droga, y los casos de la comunidad, ya sea por problemas, por ejemplo, de tierras o por peleas entre comuneros, se resuelven dentro del Onmagged Nega (Casa del Congreso).

El joven documentalista finaliza contándonos: “Viajé a la Comarca para participar en un taller. Allí vi a mi pueblo desde otra perspectiva, realmente vi su valor y que podía aportarme muchas cosas en mi vida; y lo ha hecho, ha fortalecido mi valor como indígena. Aquí el tema de la discriminación es fuerte y como venía creciendo en una ciudad que no respeta al indígena, crecía con un sentimiento de rechazo hacía mis raíces. Pero, en ese momento, aprendí el gran valor cultural que guarda mi Comarca”.

Nota relacionada: Algunos caminos hacia la autonomía indígena en América Latina: Primera Parte