¿Qué sabrá Federico Sturzenegger de enfermedades subtropicales desatendidas y de ser centro de referencia de la Organización Panamericana de la Salud?, se preguntan quienes realmente conocen el trabajo del Instituto Nacional de Medicina Tropica, el organismo que fue eliminado por decreto en las últimas horas de facultad delegadas por el Congreso al gobierno nacional a través de la Ley Bases, y que el ministro de Desregulación del Estado se encargó de utilizar para recortar y cerrar dependencias estatales y despedir a miles de trabajadores y trabajadoras. Compartimos la carta difundida por el Dr. Daniel Salomón, investigador y uno de los impulsores de este instituto fundado hace casi quince años en Puerto Iguazú, Misiones.
NO AL CIERRE DEL INMeT-Puerto Iguazú, Misiones
Frente a la decisión autocrática de las autoridades gubernamentales de eliminar el Instituto Nacional de Medicina Tropical, debo desmentir las razones esgrimidas para su disolución, ya que denigran el esfuerzo y trayectoria de los muchos profesionales que se han esforzado en llevar adelante dicho proyecto federal de salud pública, e implican otro retroceso en contra de un país posible más equitativo.
Entre los temas específicos de los considerandos se reconoce que la misión es referencial y de investigación de las enfermedades de alta prevalencia actual o potencial en el subtrópico, pero que no se llevaron adelante acciones concretas de prevención, control o tratamiento, “lo que dificultó su posicionamiento” y “su accionar se limitó a tareas vinculadas con la capacitación de recursos humanos y el desarrollo de investigaciones básicas con poca influencia en las políticas públicas a nivel nacional y sin impacto a nivel clínico ni sanitario”.
El INMeT, en estos catorce años y medio desde su creación, con las misiones legitimadas por un proceso de construcción colectiva: – Publicó 286 trabajos en revistas internacionales y 32 capítulos de libros, editó 16 libros técnicos, se concluyeron 36 tesis y 15 más están en desarrollo. En el presente tiene 42 proyectos financiados o con financiación externa sobre diagnóstico de situación, estudios de foco y estrategias de prevención de eventos de salud en el área tropical y subtropical. Entre los temas destacamos algunos, Hantavirus, bacterias como Rickettsia, Bartonella y tuberculosis en animales silvestres, enteroparásitos urbanos, rurales y en comunidades aborígenes, patógenos transmitidos por garrapatas e insectos como Leishmania, fiebre amarilla, accidentes producidos por animales venenosos locales, etc.
– Sus agentes han colaborado por invitación, como expertos, en la redacción de guías nacionales y en nueve guías y documentos de prevención y control de Organización Mundial de la Salud y Organización Panamericana de la Salud, como el Operational manual on leishmaniasis vector control, surveillance, monitoring and evaluation (OMS); el Documento operativo de aplicación del manejo integrado de vectores adaptado al contexto de las Américas (OPS), el Plan de acción para la eliminación de las enfermedades infecciosas desatendidas y las medidas posteriores a la eliminación, e informes del Grupo Técnico Científico de Enfermedades Tropicales Desatendidas (STAG-NTDs OMS).
– Ha sido reconocido por OPS como centro de referencia para la vigilancia y control de leishmaniasis, por el TDR-OMS regional para realizar cursos de capacitación, por el IDRC de Canadá para liderar proyectos de los tres países de la triple frontera. Ha realizado cursos de prevención a comunidades, grupos de trabajadores específicos en riesgo, e investigadores nacionales y de América latina, recibiendo y aceptando solicitudes de pasantía de Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, España, Italia, Brasil, Paraguay, Ecuador, Bolivia y Uruguay.
En otros párrafos se destaca la superposición de tareas con el INEVH y el INP, subrayando las actividades de diagnóstico de laboratorio y nombrando en otros párrafos el impacto clínico o las funciones de control de enfermedades.
– El concepto de institutos de Pasteur, fue muy oportuno para la salud pública a fines del siglo XIX. El INMeT, desde los fundamentos de la ecoepidemiología genera conocimientos que contribuyen al desarrollo de estrategias de prevención y control, diagnostica procesos de enfermedad no a enfermos, ya que el diagnóstico de rutina corresponde a las redes de referencia provinciales-nacionales, y las tareas de control operativo las ejecutan otros organismos. Sostener como función principal la atención clínica y diagnóstico individual es coherente con una visión mercantilista de la medicina, no de la salud colectiva y pública.
– La pretendida superposición como competencia, cuando en realidad se actuó siempre en sinergia con los otros Institutos y Centros de la ANLIS, atenta contra el mismo principio de eficiencia esgrimido en los argumentos. Desarrollar estrategias de prevención requiere estudios en terreno con larga permanencia en el mismo, atender en ese sentido enfermedades tropicales desde Buenos Aires implica campañas cortas, costosas, con tránsito innecesario de material biológico de riesgo, y con resultados dudosos por eventualidades climáticas. Estar localizado en la triple frontera, con su flujo de turistas, resultó en un acto de soberanía sanitaria e integración regional, desperdiciar la enorme inversión realizada por el estado en formación de recursos humanos, infraestructura y equipamiento, es ineficiencia.
Sobre contar con el equipo pero no desarrollar todas las actividades, quienes presentaron el informe de la ANLIS, y participaron de la inauguración de la primera ala del edificio (segunda de las tres inauguraciones políticas), saben que desde el crecimiento en superficie de los laboratorios, según se proyectó, con un nivel destacado hasta por las visitas del CDC, hubo restricciones legales para incorporar nuevos agentes a la administración pública, tema que se solicitó resolver en numerosas oportunidades sin obtener respuesta adecuada, De la misma manera, sobre la trasparencia y cumplimiento de metas, esas autoridades conocen o deberían conocer los informes de auditoría previos e indicadores acumulados.
Por lo expuesto y ante los argumentos falsos o falaces esgrimidos en la disolución arbitraria del INMeT debí aclarar estos puntos, ya no en defensa de una trayectoria y esfuerzo personal, si por los agentes que se mudaron con sus familias a Puerto Iguazú creyendo en forma altruista en un proyecto sanitario, pero especialmente por el futuro del país ante una estrategia de tierra arrasada para dificultar la reconstrucción de un estado para todos los Argentinos, donde la salud, como parte de la dignidad humana, sea un derecho y no una mercancía.
Autoría: Dr. Daniel Salomón
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