Todas somos Sandra

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El 22 de febrero de 2007, el cuerpo sin vida de Sandra Ayala Gamboa fue encontrado con signos de violación y estrangulamiento.  A cuatro años aquel femicidio, diversas  organizaciones sociales, feministas, de derechos humanos, políticas, acompañan a su madre en el reclamo de justicia.


Sandra llegó a Argentina desde Perú, su país de origen, con el proyecto de trabajar y estudiar Medicina en la Universidad Nacional de La Plata. SU novio, Augusto Díaz Minaya, la convenció para instalarse en una pensión que regenteaba la madre de éste en el centro de la ciudad. Tres meses luego de su llegada su cuerpo sin vida era encontrado en un edificio de ARBA, dependencia del Ministerio de Economía, víctima de violación y estrangulamiento.
El año pasado, el violador serial José Cadícamo fue detenido en Misiones, acusado de haber estado en la escena, el crimen, como acredita su ADN allí presente, pero la investigación se detuvo allí. No se explicó aún la presencia de 4 ADN más en la escena, los cinco días en que ingresó gente al edificio y no vio el cadáver de Sandra, el papel del Ministerio de Economía, las denuncias anteriores que la víctima había presentado por violencia y retención de documentos por parte de la familia del novio. Es decir, desde la Fiscalía, lejos de explicar el hecho, prefieren presentar el caso como cerrado.
 Pero la lucha continúa para que se encuentren a los culpables, para terminar contra las distintas clases de violencia hacia las mujeres: psicológica, simbólica, laboral, sexual, económica y contra la impunidad para los femicidas, avalados por la justicia patriarcal.
Fuente: Espacio de Mujeres del Frente Popular Darío Santillán en la COMPA