La presentó la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) a partir del caso de una joven que dio a luz de manera prematura a su bebé en el pabellón 14 del penal, que depende del Servicio Penitenciario Federal, luego de horas de intenso dolor y pedido de ayuda sin obtener la respuesta necesaria y adecuada. El estado de salud del bebé es complejo.

La denuncia fue presentada a raíz de un relevamiento llevado adelante por el Equipo de Género y Diversidad Sexual de la PPN. El organismo recibió a comienzos de mes un llamado de las compañeras de la joven detenida alertando que se encontraba embarazada y dolorida. Según relataron, durante una madrugada la mujer solicitó ser atendida en el centro médico del penal y las celadoras le respondieron que no había médicos para asistirla. Horas más tarde volvió a reclamar atención ya que los dolores se habían intensificado. Ante esta situación fue trasladada extramuros al Hospital Eurnekian de Ezeiza, donde le habrían indicado Buscapina para sus dolores y sugerido que regresara al penal. La mujer detenida se encontraba transitando la semana 27 de gestación y en una situación de vulnerabilidad extrema, ya que tenía el antecedente de un parto inducido por muerte del feto en el octavo mes de gestación en noviembre del año pasado. A esta situación se sumaba que la detenida tenía un cuadro de sífilis y una infección urinaria que se le había diagnosticado hacía un mes.
Luego de regresar al penal, durante la madrugada la detenida comenzó a gritar de dolor, sus compañeras llamaron a la celadora y fue trasladada en silla de ruedas al centro médico de la Unidad, pero regresó a los pocos minutos. Luego de fuertes contracciones y dolores, se volvió a pedir ayuda médica pero la celadora dijo que no podía llevarla 2 veces al centro en un mismo día. La detenida tuvo a su bebé en el piso del pabellón con el acompañamiento de sus compañeras que temían tocarla por miedo a lastimarla o a intervenir defectuosamente en el proceso de parto. Finalmente se presentó en el pabellón la traumatóloga de la unidad y trasladaron a la detenida y al bebé al Hospital Eurnekian.
Según la información que pudo obtener la Procuración, el estado de salud del bebé es sumamente complejo, con pronóstico reservado debido al carácter prematuro del parto, sumado a un cuadro de asepsia y una infección renal.
“Por ser este un hecho que involucra a una mujer, no sólo se solicita se investigue la comisión de los delitos de tortura, trato cruel inhumano o degradante, y omisión de asistencia sino que además no se puede dejar de señalar que las mujeres han sido identificadas por los organismos internacionales como personas que forman parte de un grupo vulnerable que corre ‘(…) un mayor riesgo de ser víctimas de tortura o tratos crueles’”, manifestaron desde la Procuración. En este marco, el organismo presentó además una denuncia penal y solicitó poder actuar en carácter de querellante en la causa.