Lo hacen “en defensa de la democracia, la diversidad y contra la persecución de los docentes y estudiantes por pensar distinto”, tras la decisión del Ejecutivo de la Ciudad de separar de sus cargos a un grupo de docentes que realizó una parodia durante un acto sobre el cierre de cursos en escuelas públicas.


 

La medida de fuerza será por 24 horas, el día viernes, y la marcha comenzará a las 11.30 desde Chacabuco y Avenida de Mayo. La llevarán adelante lxs maestrxs nucleadxs en Ademys-CTA y en la Unión de Trabajadores de la Educación. Como ya es costumbre, desde el Ejecutivo porteño adelantaron que descontarán el día a los trabajadores que se sumen al paro.
Tres autoridades y tres docentes de la Escuela 3 de Monte Castro fueron separados de sus cargos tras haber realizado el 20 de marzo pasado, una parodia al jefe de gobierno Mauricio Macri y el ministro de Educación, Esteban Bullrich. El hecho fue filmado por un padre y enviado a las autoridades porteñas.
“Los sacan de estar frente al curso y los ponen a hacer tareas en secretaría o biblioteca. Esto es muy grave porque es la antesala al despido y es equiparable a lo que se hace en el caso de una denuncia de acoso sexual a un alumno o malversación de fondos. Esto es una situación límite, no la podíamos dejar pasar y por eso convocamos al paro del viernes”, expresó Manuel Gutiérrez, secretario de prensa de Ademys, durante la conferencia de prensa en la que se anunciaron las medidas. Manifestó, además, que las protestas del viernes son para plantear que cese la persecución a los docentes, y que los maestros separados sean reintegrados inmediatamente a sus cargos. “Después, exigimos que cese también la persecución contra los representantes de Ademys-CTA, específicamente contra Manuel Gutiérrez y Néstor Di Miglia (secretario adjunto de Ademys) que están censurados por el ministro de Educación. Y también repudiamos la aberración del 0800, ese teléfono para buchonear la política”, explicó.
En tanto, Eduardo López, secretario general de UTE-CTA, agregó: “No puede ser que el jefe de gobierno porteño, procesado en primera y segunda instancia por asociación ilícita y espionaje, con pedido de juicio oral, sea el que separa del cargo a seis docentes por pensar distinto. Si no asume que hay quienes piensan distinto a él, que se replantee su función”.