Los trabajadores de los Centros de Actividades Juveniles de Jujuy denuncian un posible atropello contra continuidad de su fuente de trabajo.
(Débora Sayanes – Red Eco) Jujuy- Los trabajadores de los Centros de Actividades Juveniles (CAJ) de la provincia jujeña se encuentran en lucha en defensa de sus fuentes laborales y de políticas públicas que atiendan a los jóvenes.
A través de una carta abierta a la comunidad manifestaron sus preocupaciones por la posibilidad de desaparición de los Centros e hicieron pública la situación en la que se encuentran trabajando hace varios años.
“Las dificultades con las que nos encontramos en el quehacer cotidiano fueron muchas, resistencia de las instituciones, falta de fondos, cambios de equipos técnicos, cambios de ministros, partida de compañeros y compañeras, entre otras. Pero el impacto de los CAJ en cada escuela, en la comunidad circundante, en los jóvenes y adultos que participan del proyecto, es grande e innegable”
Hace seis años que los CAJ vienen funcionando en la provincia jujeña, llegando en la actualidad a cubrir setenta y cuatro escuelas secundarias.
Según afirman los trabajadores, la Gestión educativa actual quiere tomar los fondos y los cargos de los Centros para crear un programa de Tutorías y de esta manera hacer desaparecer los CAJ y en consecuencia a sus trabajadores a quienes les propusieron continuar con tareas administrativas.
Sin embargo no están en contra de la implementación de nuevos proyectos que apoyen y atiendan las condiciones culturales en que viven los jóvenes o que transforme a las escuelas en bienestar de la sociedad sino que “estamos en contra de la desaparición de los CAJ, del peligro de nuestras fuentes de trabajo, de que con los fondos destinados a los Centros se den cargos a partidarios políticos del gobierno y se de un golpe artero a una de las mejores políticas publicas para la juventud que ha implementado el Estado”
Por tales motivos solicitan una reunión con las autoridades del Ministerio de Educación con el fin de que aclaren cuales son sus planes en relación a los CAJ y que los hagan públicos para que toda la ciudadanía conozca qué se hace con los fondos destinados a los jóvenes y a la educación pública. Por otra parte, exigen que se regularice la situación laboral de los trabajadores de CAJ que están en negro desde hace dieciocho meses, y de algunos que no cobran desde hace once meses.
Los Centros de Actividades Juveniles proponen un espacio de encuentro y actividades que responden a las expectativas e intereses de los jóvenes. Tienen como propósito desarrollar en las escuelas públicas propuestas de educación no formal con la idea de restituir a la escuela un rol de institución de transmisión cultural.
“Miles de jóvenes han encontrado en este espacio sostenido por todos nosotros, un ámbito propicio para desarrollar sus intereses, para hacer escuchar sus demandas y construir proyectos colectivos, que los tengan como participantes, y no simples destinatarios. Un rol educativo transformador, vital para los desafíos de la educación en momentos de crisis, de desinstitucionalización, de ruptura de los lazos sociales mínimos y de exclusión e invisibilización de los jóvenes” afirman los trabajadores del CAJ.



