Andrés del Valle murió en febrero pasado al recibir un disparo en la cara que iba dirigido a otro joven que justo pasaba por delante de él. El hecho ocurrió en el límite entre San Francisco Solano y Florencio Varela. Aunque se conoce el nombre del asesino y dónde vive, la Justicia no hace nada para detenerlo.
(Red Eco) Buenos Aires – “Estoy esperando que alguien nos ayude, nos escuche”, dice con voz triste Mónica Díaz. Su hijo más chico, Andrés de 16 años, fue asesinado el 20 de febrero pasado. Había ido junto a un amigo a la casa de un conocido a buscar un CD. Cuando volvía, a tres cuadras de su hogar, había un grupo de gente reunida. Según supo Mónica después, entre estas personas había un chico al que aparentemente querían vengar, pero que logra escapar y pasa corriendo por donde estaba Andrés y su amigo, al mismo momento que le disparan. La bala dio de lleno en la cara de Andrés. Las personas se acercaron y golpearon fuertemente a su amigo que intentaba ayudarlo. Y aunque fue trasladado a un hospital, Andrés falleció.
Mónica pudo saber que la persona que disparó se llama Daniel Ojeda, y que quien ordenó que lo hiciera fue Rodolfo Ocampo. Ambos son conocidos por vender droga en el barrio.
Hoy Ojeda está imputado por la muerte de Andrés, la familia le pasó al fiscal de la causa su dirección, varios vecinos lo han visto caminando por las calles del barrio, la policía asegura que lo está buscando, pero lo concreto es que Ojeda continúa en libertad y ninguna autoridad pareciera poder (querer) encontrarlo.
Según pudo averiguar el actual abogado de la familia de Andrés, en la causa figura que se envió una orden de allanamiento y detención: “Lo cierto es que no fueron o no lo hicieron con la rapidez con la que deberían haber actuado”, afirma Mónica en diálogo con Red Eco. Ella considera que de alguna manera se está apañando a los responsables de la muerte de su hijo. Los asesinos forman parte del esquema de la venta de droga, en el que la policía se encarga más de “negociar” que de controlar, por lo que la “protección” a los asesinos de Andrés se enmarca también en este esquema.
“Hasta conocemos dónde está la cocina y vemos a los patrulleros como van y vienen, y si los cuestionas te dicen que nadie denuncia y que no hay pruebas”, asegura a Red Eco un vecino del barrio.
A esta difícil situación, se debe sumar un “problema” jurisdiccional. El asesinato de Andrés ocurrió en la Avenida Monteverde, que separa Florencio Varela de Solano (Quilmes). La familia vive en Varela y el crimen ocurrió de la vereda de Solano, por lo que el dilema de la jurisdicción colabora para demorar la investigación y para que policías y fiscales de ambos lados se pasen el caso uno al otro.
En su búsqueda por ayuda y justicia, Mónica también se acercó al Ministerio de Justicia bonaerense, allí le indicaron que no se dedican a investigar este tipo de hechos, sino simplemente a asesorar y enviar psicólogos para contener a la familia. Mónica agradece la ayuda psicológica, pero no alcanza. “Esta gente (los asesinos de Andrés) nos arruinó la vida, ya fui a montón un de lugares, necesito que lo encuentren, estoy esperando que alguien nos ayude. (…) Hay personas que saben lo qué pasó pero tienen miedo, están amenazadas para que no hablen”.
Ante la desesperación que genera la impunidad, Mónica y su familia vienen realizando movilizaciones y cortes en la Avenida Monteverde: “Sabemos que se genera problemas con los autos, Monteverde es una avenida que sale para La Plata, para Morón, y la verdad que los conductores nos quieren pasar por encima. Pero si cortamos es para que alguien nos escuche”, explica Mónica. Muchas veces es la policía la que acude al lugar para liberar la Avenida, aunque obviamente no siempre lo hacen de la mejor manera. El último corte fue el lunes y está previsto uno nuevo para mañana, viernes, por la tarde.
A la familia de Andrés solo se acercaron algunos vecinos y los curas de la Parroquia Buen Pastor de Solano. Han colocado en la vereda de la casa un santuario, por allí la gente pasa, se persigna, reza, exigiendo justicia para Andrés. Pero quienes deberían encargarse de eso, de escuchar el reclamo, de hacer justicia, miran para otro lado.

Seguinos en redes
Últimas noticias
- La derrota del trumpismo y la resistencia al negocio tecnológico
- Las políticas represivas desplegadas en 1000 días del gobierno de Javier Milei
- 20 años de un cine que surge de las luchas
- Clase abierta Justicia por Alan Paz
- Se aprobó la expropiación de la última casa de Rodolfo Walsh



