Nora Irma Morales de Cortiñas, Norita, falleció este jueves 30 de mayo, a las 18.41, a los 94 años. Su familia confirmó la triste noticia e indicó que Norita había sido intervenida quirúrgicamente el 17 de mayo pasado en el Hospital de Morón por una hernia, que se sumó a otras patologías que agravaron el cuadro. Norita fue, es y será una referente destacada por su lucha incansable en defensa de la vida y los Derechos Humanos, que se unió a las Madres de Plaza de Mayo a raíz del secuestro y desaparición de su hijo, Gustavo Cortiñas, el 15 de abril de 1977. ¡Hasta la victoria siempre!
“Su especial sensibilidad y su ideario indiscutido en defensa de las y los que menos tienen hizo que se ganara el respeto y cariño incondicional de los pueblos. En tal sentido, queremos transmitirles que Nora estuvo acompañada y sostenida por el amor de su familia hasta el último momento y agradecemos todas las expresiones de reconocimiento y afecto que ella recibió a lo largo de su vida, y que a nosotros nos abrazaron amorosamente en estos días tan difíciles. Profundamente preocupada en estos tiempos por la grave situación que atraviesa nuestro país y dispuesta siempre a estar presente allí donde hubiera una injusticia, Norita luchó hasta último momento por la construcción de una sociedad más justa. Nos queda el orgullo de haber compartido su vida, su impronta y su enseñanza que dejarán en su familia y en la sociedad una huella imborrable”, expresó la familia de Norita, la madre de todas las batallas y de todas luchas, a través de un comunicado.
A pocos minutos de conocerse el fallecimiento de Norita, Abuelas de Plaza de Mayo difundió un mensaje de despedida:
Con profundo dolor, despedimos a nuestra hermana de lucha Nora Cortiñas
Con profundo dolor, despedimos a nuestra hermana de lucha Nora Cortiñas, referente indiscutida del movimiento de derechos humanos en la Argentina.
Como parte de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, “Norita” siempre mantuvo en alto el reclamo de juicio y castigo para los genocidas de la última dictadura y la bandera de los 30 mil desaparecidos.
Su hijo, Gustavo Cortiñas, militante peronista y trabajador del Estado, fue secuestrado el 15 de abril de 1977 en Castelar, zona oeste del Gran Buenos Aires. Desde entonces, ella recorrió numerosas dependencias –como hicieron tantos familiares– hasta reunirse con otras mujeres en su misma situación y convertirse en Madre de Plaza de Mayo.
Solidaria con todas las luchas del país y del mundo, supo conectar con las jóvenes generaciones, que la reconocen como un ejemplo de coherencia y militancia.
En este momento de pesar, abrazamos a sus compañeras, familiares, amigos y a todas las personas que hoy, en su ausencia, sienten –al igual que nosotras– que se ha ido una mujer necesaria e indispensable. ¡Hasta la victoria siempre, querida Nora!




