Hugo Medina, Sergio Nazario, Miguel Lugo y Carlos Infantino recibieron penas de 25 años de prisión por los secuestros, tormentos y delitos contra la integridad sexual a 385 personas en los centros clandestinos de detención Atlético, Banco y Olimpo. Fue la primera vez que se los juzgaba. Un quinto acusado, el ex gendarme Miguel Pepe, fue absuelto. Tanto las querellas como el Ministerio Público Fiscal habían solicitado prisión perpetua para todos al considerarlos responsables además por el delito de homicidio.
Sergio Nazario y Miguel Lugo, ex miembros de Gendarmería, fueron integrantes de la patota y la guardia del CCD Olimpo, y el ex comandante de Gendarmería Hugo Medina era su superior y el encargado de designar el personal para el funcionamiento de ese centro clandestino. Carlos Infantino, por su parte, era oficial en el Departamento de Asuntos Políticos de la Superintendencia de Seguridad Federal y en el Departamento de Situación Subversiva de la Policía Federal.
El Tribunal Oral Federal 2 de la Ciudad de Buenos Aires, integrado los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu y Nicolás Toselli, los condenó a 25 años de prisión. Además de absolver al quinto acusado, los magistraron rechazaron el pedido de la querella de la Secretaría de Derechos Humanos para que, a partir del derecho a la verdad, se reconociera la responsabilidad del subcomisario José Ahmed Estrada, quien falleció antes de que comenzara el juicio.
Termina así el quinto juicio por crímenes en el circuito ABO y el sexto tramo de la causa en llegar a debate. Desde 2010 ya fueron condenados 27 represores y 3 fueron absueltos por delitos cometidos contra cientos de personas que pasaron por esos centros clandestinos durante la última dictadura cívico militar.
El circuito ABO estaba bajo la órbita del Primer Cuerpo del Ejército y operaron allí dos grupos de tareas durante la última dictadura, uno perteneciente a la Policía Federal Argentina y otro perteneciente al Batallón 601 de Inteligencia del Ejército. En el Olimpo, además, las guardias internas y externas quedaron a cargo de Gendarmería Nacional.




