Lo resolvió un jurado popular por unanimidad. Lucas Gómez y Javier Alarcón fueron condenados oir el delito de homicidio calificado, además de por tentativa de homicidio calificado de los cuatro amigos que iban junto al adolescente de 17 años asesinado. A su vez, otros nueve policías recibieron penas de entre 3 a 5 años, por encubrimiento, falso testimonio y omisión de los deberes de funcionario público; y dos agentes resultaron absueltos.

Cabe recordar que en la madrugada del 6 de agosto de 2020, Blas y cuatros amigos, todos adolescentes en ese momento, circulaban en un automóvil y evadieron un control policial en la ciudad de Córdoba, porque al acercarse los agentes estaban con las armas desenfundadas por lo que los jóvenes se asustaron y continuaron la marcha. Ante esta situación, dos de los efectivos dispararon, y una de las balas hirió de muerte a Blas, que fue llevado por sus amigos al Sanatorio Aconcagua, donde se negaron a atenderlo; mientras tanto los policías colocaban un arma en la escena para simular un enfrentamiento.

Wanda Esquivel, la policía que plantó el arma, ya como ella terminó confesando, fue condenada a 3 años de prisión, a pesar de que la fiscalía había pedido una pena de cinco. Permanecerá con prisión domiciliaria.

En todos los casos, excepto para Gómez y Alarcón, las penas impuestas por los jueces técnicos de la Cámara 8° del Crimen de la Ciudad de Córdoba, que conformaron el jurado popular junto a ocho ciudadanos, fueron menores a las pedidas por el Ministerio Público Fiscal.

El Tribunal además solicitó que se investigue al ex ministro de Seguridad de la provincia, Alfonso Mosquera; al exsubsecretario de Coordinación y Planificación Estratégica del Ministerio de Seguridad, Lucas Mezzano; a la jefa de la Policía Liliana Zárate de Belletti; y al excomisario Gonzalo Cumplido.

A su vez, tanto los amigos de Correas como la familia fueron considerados expresamente como víctimas de violencia institucional.