Este martes 6 de septiembre, a las 8, inicia el proceso en los Tribunales de San Justo, ubicados en Marcón y Varela, contra Oscar Vega, acusado del crimen del chofer de la línea 218, Pablo Roberto Flores, ocurrido en octubre de 2020 en Virrey del Pino. Sin embargo, no existen pruebas concretas en su contra. Desde la Coordinadora contra la Impunidad Policial convocan a movilizarse frente al Tribunal.
Compartimos comunicado del Colectivo Contra el Gatillo Fácil y el Espacio de Lucha Nilda Eloy:
BASTA DE PEREJILES PRESOS
Desde el Colectivo Contra el Gatillo Fácil y el Espacio de Lucha Nilda Eloy apoyamos la lucha por la libertad de Oscar Vega, porque entendemos este hecho como una causa armada por el aparato policial y judicial para descargar el código penal sobre los pobres y los laburantes, ante un hecho gravísimo de un homicidio de otro trabajador, pero que no se puede pretender involucrar a cualquier persona para que ese crimen no quede impune.
Como sabemos las causas armadas son investigaciones judiciales truchas inventadas por la policía con testigos falsos o dudosos, pruebas plantadas, operativos irregulares y una investigación judicial acorde a sus intereses. Es un fenómeno tan extendido, que solo podemos conocer unos pocos casos, pero sabemos que son muchos. Y en estos casos se enfrenta a todo el aparato policial y judicial con muy pocas herramientas para defenderse.
Pero estamos convencidos de que sólo la lucha organizada de familiares y organizaciones populares logra desarmar las causas armadas.
Los hechos de la causa de Oscar son claros: en octubre del 2020 el chofer de la línea 218, Pablo Roberto Flores, de 36 años, fue asesinado arriba del colectivo de cuatro tiros, en un hecho ocurrido en Virrey del Pino. La policía y la fiscalía apuntaron la investigación hacia tres personas: Néstor Marone, Adrián Marone y Oscar Vega.
La Policía Bonaerense imputó a Oscar sin poder explicar ni mostrar ninguna prueba concreta en su contra. Solamente tienen un supuesto testimonio de un vecino (nunca identificado) que dijo que el apodo de Oscar era “Boli” y que también era dueño de un Peugeot 504, un vehículo similar al que se habría usado en el crimen. Oscar y su familia aclararon desde el primer momento que jamás lo apodaron el “Boli”. Y respecto al auto, fue el propio Oscar quien informó a la justicia que el auto era ese Peugeot 504, pero que lo había vendido hacía un tiempo. Además le pasó a la policía los datos del comprador, y les dijo que al momento del hecho él estaba jugando al fútbol con un grupo de amigos que le podían salir de testigos.
Pero con su típico accionar mafioso, la Policía lo detuvo igual. En el allanamiento a su casa no encontraron nada comprometedor, por lo cual le plantaron una campera de River que habría sido usada por uno de los autores del crimen. Como señalan los compas que acompañan la causa, esta es una jugada muy burda de la Policía, porque Oscar es hincha de Boca. Encima casi que reconocieron que plantaron la campera, y le dijeron “ni que te hubiera puesto un fierro”. Con esa prueba plantada lo detuvieron, no le informaron de qué se lo acusaba y lo llevaron a una comisaría.
Desde diciembre de 2020 Oscar está preso injustamente, acusado en una causa muy pesada, con la carátula de homicidio calificado por uso de arma en concurso premeditado, cometido con alevosía, y por tenencia ilegal de arma de fuego.
A Oscar la Fiscalía de Homicidios de La Matanza y el Juzgado de Garantías 1 no le permitieron defenderse para demostrar su inocencia en la instrucción de la causa. Le impidieron que los pibes que estaban jugando al fútbol con él salieran de testigo. Le impidieron que se investigue la geolocalización de su celular el día del hecho. Y le retrasaron la realización de una pericia más objetiva sobre el auto por la Gendarmería. Esto sólo se consiguió parcialmente al final de la instrucción y como prueba suplementaria.
La semana que viene vamos a estar acompañando las audiencias del juicio en el Tribunal Oral Criminal 5 de San Justo, porque confiamos en la inocencia de Oscar y pedimos que el crimen del colectivero Flores no quede impune, peo que paguen los verdaderos responsables del hecho.
Abrazamos a Oscar, que llega al juicio preso y se está comiendo el garrón de su vida, y le mandamos mucha fuerza para enfrentar el juicio. Y acompañamos a su compañera Zulema y a la familia de Oscar, para decirles que no están solos. La semana que viene vamos a estar en la puerta del Tribunal para gritar:
Libertad a Oscar Vega
Basta de Causas Armadas
Libre lo llevaron, libre lo queremos
6, 7 Y 8 DE SEPTIEMBRE – 8HS – TRIBUNALES DE SAN JUSTO – TOC 5 (MARCÓN Y VARELA).




