Otro caso de gatillo fácil en la ciudad de Bahía Banca. El “delito” del joven fue escuchar música demasiado fuerte en casa de unos amigos del barrio.
(Redacción EcoDias) Bahía Blanca- A Sonia Acuña le asesinaron a su hijo Giuliano. El viernes 1 de febrero a la madrugada, un efectivo de la policía bonaerense, Rodolfo Guidobono, que ejercía sus funciones en la Comisaría Segunda ingresó a una vivienda del barrio Mi Casita e hirió de muerte a Giuliano Gallo, hijo de Sonia, con un disparo de su Browing 9 milímetros reglamentaria. Él y sus amigos estaban cometiendo el "delito" de escuchar música fuerte.
“Yuli” -como cariñosamente le decían en su familia- cumpliría 15 años el 6 de agosto. Vivía con su mamá y sus cuatro hermanos en una casa del barrio Nueva Belgrano, a 15 cuadras de Facundo Quiroga al 500, donde ocurrió el hecho.
Sonia (34) le dijo a EcoDias: “No lo esperaba a esto, me tocó a mí y no lo puedo creer. Yo estaba en mi casa, como todos los días mi hijo se fue a la casa de los amigos”. No volvió más.
“Se juntaban con los chicos y escuchaban música y tomaban mate. Lo único que hacía era fumar, pero yo sabía que mi hijo fumaba. A los chicos y a mi hijo les hicieron análisis para ver si tenían drogas o alcohol porque todo el mundo dice eso y no salió nada porque estaban tomando mate. Eso no lo dicen”, relata Sonia indignada.
Yuli era un adolescente común que ayudaba en el cuidado de sus dos hermanos más chicos de 11 y 4 porque sus dos hermanos mayores y su mamá trabajan “yo en un restaurante y de los chicos, el varón en una panadería y la nena como ayudante de cocina”.
Guiliano jugaba al fútbol en el club Avellaneda, le gustaba mucho jugar al fútbol, quería ser jugador profesional: “Era muy bueno, incluso hace unos años lo querían llevar a Buenos Aires para probarlo en un club, pero por el papá que no le quiso dar la firma y no fue. Fue a la Escuela 74 igual que todos mis hijos y al Jardín 920”, dice Sonia.
“Yuli era mi adoración, era muy compañero conmigo. Me cargaba, me cebaba mate y me ayudaba mucho con los hermanos. Extraño muchas cosas de él, yo hace poco perdí a mi mamá, pero no es el mismo dolor, esto no se compara con nada, la muerte de la madre es fea, pero la de un hijo no tiene explicación, yo lo tuve 9 meses en mi panza y 14 años criándolo”.
“A mí ni siquiera me entregaron la ropa de mi hijo, no tengo ni una fotocopia de los trámites de nada, ni un papel escrito, lo único que tengo de la policía son amenazas para los chicos que declararon y para mi hijo mayor. Todo porque es hermano de Giuliano y todo porque la madre pide justicia, y yo no sé ni de dónde sacaron el nombre de mi otro hijo.
En la última actualización de fines del 2007 del Archivo de Casos de personas asesinadas por las fuerzas de seguridad del estado presentado por la Correpi, se registran 2.334 casos con un promedio mensual para el último año de 16 personas muertas. En los últimos 12 meses se registran 192 muertes. Más de la mitad tenía menos de 25 años, la mayoría pobres y el 60% fue fusilado por el gatillo fácil.
Nota relacionada: "Reclamo de Justicia por Caso de gatillo Fácil" Boletín Red Eco Alternativo 06/02/2008