La Ayudantía Fiscal de gravedad institucional de La Matanza llamó para este jueves 26 de noviembre a indagatoria al comisario Diego Ocampos y los oficiales de la Policía Bonaerense María Genez y Daniel Quinteros, acusados de una serie de delitos cometidos con el objetivo de encubrir el asesinato del joven de 18 años Lucas Verón, ocurrido el 10 de julio. En tanto, los agentes Ezequiel Benítez y Cintia Duarte están imputados por el homicidio, esa causa que ya fue elevada a juicio.

En la madrugada del 10 de julio, Lucas Verón cumplía 18 años y fue en moto con un amigo a comprar gaseosas a un quiosco del Barrio Villa Scasso. En este marco, comenzaron a ser perseguidos por un móvil del Comando de Prevención Comunitaria de González Catán, con las luces y sirenas apagadas. En un momento, el patrullero los embistió por detrás, los jóvenes cayeron al suelo e intentaron alejarse corriendo, pero el agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires Ezequiel Benítez disparó al menos dos veces, y una bala atravesó el pecho de Lucas y lo mató. Los policías Benítez y Cintia Duarte huyeron del lugar sin dar aviso de los hechos.

En septiembre, el Juzgado de Garantías Nº 1 de La Matanza hizo lugar al pedido de la fiscalía temática de homicidios y elevó a juicio la causa por el asesinato, con Benítez y Duarte imputados por homicidio.

De esta causa central, se desprendió otra instrucción por la actuación de funcionarios policiales que, luego del ataque, intentaron desviar la investigación y ocultar lo sucedido. Por este tramo, fueron llamados a indagatoria este jueves el comisario y segundo jefe departamental Diego Ocampos, el subcomisario Daniel Quinteros y la oficial subayudante María  Gisele Genez.

Están acusados, con distintos grados de participación, de ser autores o coautores de los delitos de amenazas coactivas, privación ilegal de la libertad, falsedad ideológica y falso testimonio.

Según la Ayudantía Fiscal de gravedad institucional de La Matanza, a cargo Fernando López y María Julia Panzonni, el comisario Ocampos amenazó al amigo de Lucas, lo obligó a declarar contra su voluntad en sede policial y confesar que venían de robar y que les habían disparado desde un auto blanco, que no era un patrullero.

De acuerdo al relato de la fiscalía, el joven, su tío y el padre de Lucas Verón fueron trasladados a la comisaría mediante engaños y en la dependencia policial siguieron las amenazas. Según las pruebas incluidas en el expediente, el subcomisario Daniel Quinteros fue quien ejecutó la orden del comisario y privó ilegalmente de la libertad al adolescente. Sin embargo, aún no se identificó al funcionario que encerró a su tío.

“En esas condiciones, por fuera de los marcos legales, sin la presencia de un defensor oficial o representante legal, ya que es menor de 18 años, se fraguó la declaración autoincriminante del joven que iba con Lucas en la moto. El acta fue convalidado por la oficial subayudante María Gisele Genez”, expresaron desde la Comisión Provincial por la Memoria, que patrocina a la familia de Lucas.

Más allá de las indagatorias, la investigación continúa y hay medidas de prueba que todavía no se han producido o que faltan sus resultados. A su vez, también se investiga la actuación del fiscal Juan Pablo Tathagian que intervino inicialmente en la causa.

Fuente: Agencia Andar.