Walter Barrios, de 21 años, falleció durante la noche del lunes 19 de noviembre, como consecuencia del incendio en los calabozos de la Comisaría 3° de Transradio, en Esteban Echeverría, ocurrida el jueves 15 de noviembre. Esta dependencia policial estaba en funcionamiento a pesar de que el juzgado de Garantías 2 de Lomas de Zamora, con sede en Monte Grande, había dictado una orden de clausura que inhabilitaba justamente la zona de los calabozos, una orden que fue desobedecida por el Ministerio de Seguridad bonaerense. Red Eco Alternativo

 

(Red Eco) Buenos Aires – El mismo día del siniestro fallecieron cuatro hombres (Jeremías Rodríguez de 19 años, Jorge Ramírez de 30, Eduardo Ocampo de 60 y Juan Lavarda de 59), que estaban detenidos junto a otros 23 en un lugar que solo podía alojar a 10 personas.

En la mañana del viernes murieron otras dos víctimas, Miguel Ángel Sánchez de 31 años, y Elías Soto, de 20. El domingo falleció Juan Carlos Fernández de 31 años, que estaba detenido en comisarías desde hacía un año y cinco meses (los últimos tres en Esteban Echeverría) a la espera de un cupo en una unidad penitenciaria.

Desde la Comisión Provincial por la Memoria denunciaron que no hubo motín ni intento de fuga, tal como pretendieron instalar desde un primer momento la policía y gran parte de los medios de comunicación: “Los relatos coinciden en que la policía, primero, cortó la luz en los calabozos cuando un grupo de detenidos se negó a apagar la música. Esa decisión, sumada a las degradantes condiciones de alojamiento como la falta de colchones,  derivó en una protesta con fuego por parte de los detenidos. (…) Fue un reclamo desesperado de los detenidos por sus condiciones de detención. Los 27 estaban alojados sin colchones, debiendo turnarse para dormir en el piso sobre frazadas. Y prendieron fuego mantas y papeles. Estaban alojados de manera ilegal en un lugar clausurado judicialmente y donde -según la policía- sólo había cupo para 10 personas. El fuego se inició como medida de protesta ante una situación insostenible. Al comenzar el fuego, los agentes que custodiaban cerraron la llave de paso de agua de las celdas impidiendo que los detenidos lo apaguen pese a los gritos desesperados de ayuda. También demoraron la asistencia mientras se burlaban del pedido de auxilio diciéndoles ‘ahora se van a quemar como las ratas que son’”.

“Las condiciones que hicieron posible esta nueva masacre sólo pueden entenderse como consecuencia lógica de una política de seguridad cuya única dimensión es la persecución y el encierro de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad, y no la persecución del delito complejo y las grandes redes delictivas. Estás muertes horrorosas producida bajo la custodia del Estado no son hechos excepcionales ni producto de accidentes o catástrofes. Son un emergente más de la política punitiva legitimada en el sistema político argentino que, mientras pretende interpelar con la promesa de mayor seguridad, lo único que genera es más violencia. El Estado no puede intervenir para resolver los problemas sociales apartándose del estado de derecho y las garantías constitucionales. Y eso es lo que hace sistemáticamente en la aplicación de la política criminal y de lugares de encierro (…). No se trata ya de un hecho aislado o de un accidente inesperado. Es una masacre de la que el Estado es su máximo responsable, porque se inscribe en una larga secuencia de políticas que no hacen sino agravarla. Una nueva masacre de personas que aún no habían sido condenadas por la justicia, ya que se encontraban procesadas”, agregaron.

Cabe recordar que la cantidad de personas detenidas en comisarías de la provincia de Buenos Aires creció un 14% en el último año y acumula un 93% desde diciembre de 2015. Actualmente se encuentran sobrepobladas en un 246%: con espacio para 1.000 personas, alojan a 3.500.

Según el informe presentado este año por la CPM, en territorio bonaerense hay 252 comisarías inhabilitadas (el 55% del total), de las cuales 109 siguen siendo utilizadas para alojar detenidos. La comisaría 3ª de Echeverría tenía hasta hoy el doble de personas detenidas que el año anterior.

Fuente: Agencia Andar