Lo hizo Abuelas de Plaza de Mayo al considerar que la creación por decreto de la “Reserva Ambiental de la Defensa Campo de Mayo” pone en riesgo la preservación de un espacio fundamental para la búsqueda de Verdad, Memoria y Justicia sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Ejército argentino durante la última dictadura cívico militar.

 

Desde el organismo de Derechos Humanos explicaron que en la guarnición militar de Campo de Mayo funcionaron, al menos, tres centros clandestinos de detención, donde permanecieron secuestradas alrededor de 5000 víctimas. Se estima además que más de 30 bebés nacieron en esas dependencias durante el cautiverio de sus madres.

El decreto publicado la semana pasada en el Boletín Oficial indica que se fraccionará la guarnición militar en tres espacios diferentes: la “Reserva Ambiental” propiamente dicha, otro espacio de uso militar intensivo, y uno tercero de amplias dimensiones del que no se especifica el destino.

“De acuerdo con información periodística que cita a fuentes gubernamentales, ese tercer espacio sería destinado a ampliar una planta del CEAMSE que ya funciona en el lugar y a emprendimientos inmobiliarios. Sin embargo, no puede descartarse que en los tres lugares se hallen restos de personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar”, expresaron desde Abuelas.

Ante esta situación, distintos organismos de derechos humanos, víctimas y querellantes efectuaron una presentación al “Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias” y al “Relator Especial sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición” de Naciones Unidas, en la que se les solicita que intervengan.

“Allí advertimos que ‘existe un alto riesgo de que en el corto plazo se hagan modificaciones sustanciales en Campo de Mayo, poniendo en serio riesgo los derechos de víctimas de crímenes de lesa humanidad, en violación de las obligaciones internacionales en la materia asumidas por el Estado Argentino’. En tal sentido, solicitamos ‘tengan a bien adoptar medidas, con el alcance de sus respectivos mandatos, para prevenir que tales violaciones ocurran y garantizar los derechos de las víctimas’”, detallaron desde Abuelas.

En el escrito, a su vez, se advirtió sobre la falta de participación y consulta a las víctimas y a la sociedad civil en las medidas que se vienen llevando adelante con respecto al lugar de memoria e investigación que constituye Campo de Mayo, “violando uno de los pilares básicos del derecho internacional en la materia”.

“A casi 35 años del retorno de la democracia en nuestro país, las investigaciones no están concluidas, numerosas víctimas no alcanzaron justicia y muchos genocidas no fueron juzgados; los restos de la mayoría de nuestros hijos e hijas no aparecieron, todavía quedan alrededor de 300 nietos y nietas por encontrar y los crímenes se continúan perpetrando hasta que no sepamos el destino de todas y todos ellos. Exigimos que el Estado argentino actúe de acuerdo a las obligaciones internacionales asumidas e impulse verdaderas políticas para el Nunca Más”, agregaron desde Abuelas de Plaza de Mayo a través de un comunicado.

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