La policía provincial ingresó a la casa de una familia de trabajadorxs cooperativistas del Frente Popular Diarío Santillán en el Barrio Mujica. Los golpearon a todxs, incluida a una niña de 11 años. También arrojaron gas pimienta y balas de goma. Se llevaron detenidos al padre y a dos de sus hijos quienes estaban heridos y a quienes no se les permitió recibir atención médica.
Cuando una abogada se hizo presente en la Comisaría 41 donde se encontraban detenidos, los agentes no la dejaron ver a sus defendidos, solo le informaron que el motivo de las detenciones fue resistencia a la autoridad y disturbios en la vía pública.
Los integrantes de esta familia vienen siendo perseguidos y violentados fisica y emocionalmente desde agosto del año pasado, de manera reiterada por la Policía de San Luis, y los uniformados de la 41 con total impunidad.




