Están siendo juzgados en la provincia de Córdoba los oficiales Rodrigo Maximiliano Velardo Bustos y José Ezequiel Villagra, acusados respectivamente de homicidio agravado y omisión de deberes de funcionario público. En la madrugada del 22 de febrero de 2017, Amaya de 18 años recibió un disparo a quemarropa en el tórax.

 

Según indica la acusación de la fiscal de 3er turno de Villa Carlos Paz, Jorgelina Gómez, entre las 1:30 y las 2:15 de la madrugada del 22 de febrero de 2017, Franco Amaya iba hasta su casa en moto con su primo Agustín. En el cruce de las calles Alem y Los Gigantes en Carlos Paz había un control policial, pero como el vehículo tenía problemas en los frenos los jóvenes no pudieron parar y esquivaron al policía Velardo Bustos para no chocarlo. La reacción del oficial fue sacar su arma y disparar a quemarropa en la espalda a Franco, a pesar de que Agustín le hacía señas de que no gatillara.

El otro policía que está siendo juzgado, José Villagra, impidió que Agustín parara autos o taxis para llevar a su primo a un hospital, le exigía que esperara a la ambulancia. De todos modos, Franco fue trasladado en un auto particular, que manejaba Leonel Facundo Manso, pero el joven llegó sin vida al nosocomio.

Manso ya declaró en el juicio: “Vi al oficial con guantes de latex y le pregunté por qué había disparado. Estaba asustado, sabía lo que había hecho. Dijo: ‘Yo no fui, yo no le disparé’. El otro oficial estaba 20 metros más adelante cruzado de brazos”.

Los policías justificaron desde un primer momento su accionar afirmando que los jóvenes no habían acatado la voz de alto. También circuló el rumor que venían de robar un departamento. Sin embargo, la fiscal confirmó que no se secuestraron armas y que no hubo enfrentamiento. A su vez, las pericias indicaron que al momento del hecho los agentes tenían alcohol en sangre (0.87 y 0.84 mlg).

Esa misma madrugada, vecinos de Carlos Paz se autoconvocaron frente a la Unidad Departamental Punilla para exigir la palabra del comisario mayor Ángel Costero ante lo sucedido, pero la noche finalizó con 10 manifestantes detenidos, cuatro de ellos menores, que luego denunciaron haber sido desnudados y maltratados durante la aprehensión.

En la actualidad, Bustos se encuentra detenido en el Penal de Bouwer y la pena que podría corresponderle es la de cadena perpetua. Villagra, en tanto, fue retirado de la fuerza y conserva su libertad, pero su situación podría agravarse durante el juicio. En el expediente descargó toda la culpa a su compañero.

Las audiencias se llevan adelante en la sede de los en Tribunales II de la ciudad de Córdoba y ya declararon además de Manso, Laura (mamá de Franco), Agustín (su primo), los vecinos Diego Reartes y Rosa Montironi, el taxista Ariel Rafael Carreras, el oficial principal Carlos Javier Walpa, y los testigos Maximiliano Nicolas Taddey, Nicolas Gonzalo Diez y Fabricio Hernán Prado. La mayoría de los testimonios complicó la situación de los acusados. La próxima jornada se desarrollará el miércoles 16 de mayo, día en que se espera la declaración de Velardo Bustos.

Fuente: Mucho Palo Noticias