Tres policías locales y otros agentes de la Bonaerense habían esposado a un chico de 16 años e intentaban ingresarlo a un patrullero cuando alrededor de 200 vecinos lo impidieron en pleno centro de esa localidad bonaerense.
“¡No subas al patrullero, no te subas. Tirate al piso. No lo toquen. Estamos en democracia! ¡quítenle las esposas!”, gritaron los vecinos. Uno de los policías llegó a desenfundar su arma que luego volvió a guardar. “Te tiramos contra la pared no digas que te golpearon”, le dijo al adolescente una mujer policía de la fuerza local que participó del operativo.
“Lo amenazaron y le dijeron que hasta le iban a meter un dedo en el culo”, relató más tarde una mujer que presenció lo sucedido desde un comienzo.
Finalmente, el chico fue liberado bajo un cerrado aplauso vecinal.
Fuente: Agencia para la Libertad




