Sergio Heredia, abogado de la causa que investiga la desaparición y muerte del joven jujeño en la ciudad rionegrina de Choele Choel, ocurridas el 5 de noviembre de 2011, informó que con una fianza de $ 400.000 dejaron en libertad a los siete policías involucrados.
Desde el lunes, los policías Sandro Berthe, Juan Barrera, Pablo Bender, Diego Cuello, Andrés Albarrán, Diego Quidel y Héctor Martínez se liberaron de la preventiva luego de tres años de silencio y mentiras.
En julio del 2012, los abogados de la causa, Sergio Heredia y Leandro Aparicio, acompañados por una gran movilización de organizaciones de Río Negro y Nequén, lograron que los policías fueran presos.
Tres años es el plazo máximo para permanecer bajo prisión preventiva según la ley rionegrina. La fiscalía, antes de que se agote ese tiempo, pidió una prórroga que fue desestimada.
Pagar para estar libres pudo se posible porque la justicia se sigue negando a establecer una fecha para el juicio.
La decisión de poner fin a la preventiva fue del juez Julio Martínez Vivot. La defensa de los represores cuestionó el monto de las fianzas. Los abogados de la familia Solano apelaron la liberación.
A Daniel Solano lo desaparecieron el 5 de noviembre del 2011. Llegó a Choele Choel desde Tartagal para trabajar en la cosecha, traído por la empresa tercerizadora que hoy funciona bajo la razón social de Trabajo Argentino. Cumplía funciones para la multinacional Expofrut. Indignado por las injustas estafas de las que era víctima junto a sus compañeros, decidió organizar una protesta. Pero esa noche salió a bailar y la última vez que se lo vio con vida lo sacaban del boliche policías que se desempeñaban como patovicas en el lugar.
Desde la desaparición del joven, Gualberto Solano vive en un acampe frente al juzgado, esperando una respuesta. Ya pasó por una extensa huelga de hambre que lo dejó muy deteriorado. Pero no se rinde y asegura que no va a volver a Salta sin el cuerpo de su hijo.
Fuente y foto: El Zumbido




