Elia Espen lo presentó en favor de su hijo, Hugo Miedan, secuestrado el 18 de febrero de 1977 en la vía pública, durante la última dictadura militar. En tanto, su compañera de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, continúa impulsando el que presentó por su hijo Gustavo, pidiendo que César Milani y Agustín Rossi declaren en la causa por su desaparición. 
El hijo de Espen estuvo detenido en el centro clandestino El Atlético, hasta el 20 de septiembre de 1977 cuando fue visto por última vez por sus compañeros de cautiverio ya que luego  habría sido “trasladado”, es decir arrojado al mar desde un vuelo de la muerte.
El juzgado de instrucción N° 13, a cargo del magistrado Luis Alberto Zelaya, es el encargado en investigar y dar respuestas sobre el destino de Hugo Miedan, para lo que requirió informes a diversos organismos. El único que aún no respondió, ni siquiera las llamadas telefónicas, fue el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, a cargo de Julio Alak.
En la petición se requirió además que se cite a declarar al ministro del Defensa, Agustín Rossi, para que informe qué archivos de la dictadura fueron abiertos y sobre la existencia de documentación que brinde pistas acerca del destino de Miedan. 
Por su parte, Nora Cortiñas también solicitó que Rossi declare en la causa de su hijo.
Gustavo Cortiñas tenía 24 años y estaba estudiando Ciencias Económicas. Trabajaba en el Indec y era militante político. Fue secuestrado el 15 de abril de 1977 y desde entonces permanece desaparecido, incluso no hay información respecto al centro clandestino en el que pudo estar secuestrado.
A fines del año pasado Nora presentó un nuevo habeas corpus en la Cámara Federal de Casación Penal, luego de que lo rechazara el juez de Instrucción, Ricardo Warley. Allí solicitó que además de Rossi, el jefe del Ejército César Milani declare en la causa. A su vez, la madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora sumó más líneas de investigación que apuntan a Milani como partícipe activo del Estado represor del gobierno de facto. 
Es el turno ahora de la justicia para que avance en la investigación de lo que ocurrió con los hijos de dos referentes del movimiento de derechos humanos.