Esta tarde, la legislatura porteña aprobó por 41 votos positivos, y 15 negativos, el traspaso de los ex centros clandestinos de detención, tortura y exterminio que funcionaron en la Ciudad de Buenos Aires al ámbito de la Nación; además de la disolución del Instituto Espacio para la Memoria, un ente independiente y autárquico encargado de difundir lo sucedido durante el terrorismo de Estado.
Durante la sesión, representantes de organismos de derechos humanos, como Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y José Schulman de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, pidieron hacer uso de la palabra para explicar el por qué de su rechazo a estos proyectos, pero Cristian Ritondo, vicepresidente primero del Parlamento porteño, sometió la propuesta a votación y 36 diputados de la ciudad votaron en contra. De esta manera, dejaron sin voz a los principales damnificados de estas iniciativas.
De los legisladores que responden al kirchnerismo, solo votaron en contra Gabriela Cerruti de Nuevo Encuentro y Pablo Ferreyra de Izquierda Popular, mientras que Aníbal Ibarra del Frente Progresista Popular decidió no asistir a la sesión. Entre los opositores, rechazaron el acuerdo PRO-K los legisladores de izquierda y algunos integrantes del bloque Unen.
Cabe recordar que la disolución del IEM no estaba incluida en el convenio de traspaso de los sitios de memoria firmado a comienzos de este año entre el Jefe de Gabinete de Nación, Jorge Capitanich, y la Vicejefa de Gobierno porteña, María Eugenia Vidal, sino que fue un proyecto aparte enviado por el propio Mauricio Macri en abril.
Junto con la disolución del IEM, se aprobó la creación de un Consejo Asesor en Políticas Públicas de Memoria de la Ciudad de Buenos Aires, que lo reemplazaría en sus funciones, aunque no se dieron mayores precisiones; en tanto, los trabajadores del IEM pasarían a formar parte de la planta de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
Tras conocerse el resultado de la votación en el recinto, desde el Consejo Directivo del Instituto Espacio para la Memoria emitieron un comunicado en el que denunciaron que con la disolución de este ente “se ha perpetrado una agresión a la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia que siempre se apoyó en la pluralidad, la autonomía y el respeto de todas las fuerzas y tradiciones”: “Al disolver el IEM y traspasar los Sitios a la Nación se perjudican gravemente las políticas públicas de memoria que pasan a ser políticas de un gobierno, que tendrán su impronta parcial y cambiarán con cada cambio de gobierno. (…) Un convenio tramado y firmado a espaldas del Instituto que se proponía disolver, de espaldas al movimiento de derechos humanos que lo conquistó y oculto por una insólita red de lealtades entre los órganos oficialistas y opositores (en el lenguaje en que ambos se descalifican) está logrando la previsible aprobación legislativa local y nacional. Pero ni convencen ni persuaden porque no tienen ni razón ni derecho. Ni legitimidad. Y como todo lo que se hace contra la ética y la razón de lucha de nuestro pueblo, está condenado al fracaso”, agregaron.



