En un contexto de incremento de solicitudes de permisos de exploraciones de uranio en la Meseta de Chubut, con un gobierno provincial que ofrece nuestra cuenca uranífera al mundo, esta vez la iniciativa la habilitar la minería pareciera estar impulsada a través de la localidad de Paso de Indios. Los embates mineros aparecieron una y otra vez, el resultado fue el mismo: el rechazo social a la actividad.
En ésta oportunidad, vecinos de Paso de Indios enviaron nota al gobernador Ignacio Torres con copia al presidente de la Legislatura de Chubut solicitando la reactivación del debate vinculado al desarrollo de la actividad minera en su localidad y en la Meseta Central. Sin embargo, el debate ya se hizo y se ratificó con la movilización popular en contra de la megaminería de diciembre de 2021, durante el denominado Chubutazo, que tiró por tierra la Ley que la habilitaba.
Una historia con varios capítulos y un mismo resultado
El Plebiscito de Esquel del 23 de marzo de 2003, cuando más del 81% de los vecinos le dijo NO al Emprendimiento Minero Cordón Esquel, tuvo como consecuencia la sanción de la ex Ley Nº5001 (hoy, XVII Nº68) que prohíbe la minería a “cielo abierto” y la utilización de cianuro, siempre las empresas y los gobiernos han tratado de revertirlo utilizando diferentes estrategias que hasta hoy no han funcionado. La ausencia de licencia social se ha evidenciado en diferentes oportunidades a lo largo de éstos 23 años.
Transcurridos 5 años, en el año 2008, el entonces Ministro Coordinador de Gabinete del gobierno de Das Neves, Norberto Yahuar, afirmaba: “nosotros estamos avanzando con el desarrollo de lo que denominamos Meseta Central, … no solamente con el proyecto Navidad, sino estudios sobre las posibilidades de explotación del uranio, en la zona de Cerro Solo, en la zona de Paso de Indios”. Ante la resistencia de las poblaciones cordilleranas a la minería metalífera a gran escala, la estrategia oficial consistía en virar la atención a proyectos en territorios que afectarían a comunidades de la Meseta Central de Chubut, una región más vulnerable e históricamente abandonada por los sucesivos gobiernos provinciales.
“Vamos a entrar por la Meseta” – Norberto Yahuar
La resistencia no surgió por generación espontánea sino fue producto de un trabajo colectivo e ininterrumpido de educación popular basado en información científica y la difusión de las experiencias de los impactos negativos de esta actividad extractiva exportadora sobre las comunidades afectadas a nivel mundial. La ecuación era siempre la misma, empresas ricas con pueblos empobrecidos.
Así fue que la conclusión que sacamos fue:
“La megaminería es sinónimo de SAQUEO y CONTAMINACIÓN” – Asamblea No a la Mina Esquel
La concientización sobre los riesgos de la actividad se extendió siguiendo el curso de nuestro Río Chubut que nace en la Cordillera, atraviesa la Meseta y desemboca en la Costa.
Ese fue el motivo por lo que en junio del 2008, en la Embajada de Canadá el gobernador Mario Das Neves decía a los empresarios interesados en la explotación de la mina de plata conocida como Proyecto Navidad:
“Hay que tener cuidado porque la gente está informada” – Mario Das Neves
El proceso de información y difusión de los vecinos demoró casi 10 años hasta lograr la conformación de la Unión de Asambleas de Comunidades Chubutenses (UACCh) que se oponen a la megaminería.
En junio del 2012 durante la gobernación de Martín Buzzi se intenta aprobar sin éxito el Marco Regulatorio Minero que tempranamente genera el rechazo de las Asambleas Patagónicas manifestando: “Cualquiera sea el marco regulatorio en cuestión, exigimos la prohibición de la minería a cielo abierto, por lixiviación o flotación, y la utilización de cianuros, ácido sulfúrico, xantatos y cualquier otro reactivo tóxico, peligroso o susceptible de serlo, que se use en la actividad extractiva.” Cabe recordar, el ataque violento que sufrieron los integrantes de las asambleas que se oponían a la sanción de esta norma en las inmediaciones del Legislatura de Chubut por parte de un grupo perteneciente a la UOCRA.
Ante la necesidad de contar con una Ley más protectora que la 5001, la UACCh decide utilizar una herramienta de democracia semidirecta presentando un Proyecto de Ley por Iniciativa Popular acompañada con la firma de miles de chubutenses. El 25 de noviembre de 2014, último día que tenían los diputados para tratarla, traicionaron al pueblo y con el voto de la mayoría la convirtieron en una ley que zonificaba la provincia para habilitar la megaminería. Los detalles de la sesión ameritaban su anulación, entre los cuales se destaca una foto del celular del Diputado Muñiz recibiendo órdenes de un gerente minero sobre el texto que debería incluirse en el proyecto. Sin embargo, más allá de la presentación que se hizo ante el Poder Judicial, que no tuvo en cuenta nuestro reclamo, la Ley se sancionó.
Estamos convencidos que lo escandaloso de su aprobación hizo que nunca se aplicara y luego de la asunción en un nuevo mandato de Mario Das Neves la derogó. Esta nueva mirada de Das Neves sobre la importancia del agua sobre cualquier metal se evidenció con esta decisión y la organización de una Cumbre Ambiental en la Meseta.
Ante este cambio de postura el Gobernador Das Neves expresó que “el cuidado del agua, del ambiente, y el desarrollo sustentable, son valores fundamentales que defiende toda la sociedad chubutense, y acciones que sirvan para difundir aún más esos principios siempre van a contar con el apoyo de nuestro Gobierno”.
La llegada a la presidencia de Mauricio Macri con su Ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, se convirtió en una nueva arremetida con el objetivo de extraer los metales de nuestro territorio. Los objetivos era la extracción de la plata del Proyecto Navidad y del uranio del Proyecto Cerro Solo. Incluso, se firmó un memorando de entendimiento con Rusia para impulsar la exploración y producción de uranio en el país. Sin embargo, la posición de Das Neves se convertía en un obstáculo para lograrlo.
Ante el fallecimiento de Mario Das Neves en octubre de 2017, lo sucede su vicegobernador Mariano Arcioni que en la campaña electoral se manifiesta como claramente opositor a la minería pero que una vez en el poder trata de todas las formas posibles lograr la explotación del Proyecto Navidad.
Después de la llegada de Aranguren a Chubut, ocurrida a fines de 2017, los jefes comunales de la Meseta presentan un Proyecto de Ley de Zonificación Minera que impresionaba redactado en algún escritorio perteneciente al gobierno nacional. Rápidamente, los diputados provinciales Alfredo Di Filippo y Sergio Brúscoli lo toman como propio pero la reacción adversa de vecinos de distintas localidades hizo que quedara sin tratamiento en la Legislatura.
En el año 2020 durante la pandemia, las asambleas descubrimos que mientras todos estábamos en un Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO) la minería fue declarada actividad esencial y el Proyecto Suyai (nueva denominación de la mina de oro y plata de Esquel) era adquirido en un 40% por una empresa que pertenecía a Eduardo Elzstain. Entonces, la UACCh decidió presentar nuestra Segunda Iniciativa Popular en contra de la minería. Las firmas se recolectaron durante el asilamiento, en invierno, al aire libre y logramos el acompañamiento de 30.000 chubutenses.
El mismo día que entra a la Legislatura de Chubut la Segunda Iniciativa Popular, el Poder Ejecutivo presenta un Proyecto de Ley de Zonificación Minera que exceptuaba el alcance de la exLey 5001 de prohibición de la actividad minera metalífera a cielo abierto a los Departamentos de Gastre y Telsen. De manera inconstitucional, nuestro Proyecto de Ley por Iniciativa Popular fue descartado sin tratamiento en mayo del 2021.
El 15 de diciembre se hace una Sesión Especial para elegir a los miembros del Superior Tribunal de Justicia y posterior a eso, se realiza una sesión “que no puede llamarse ordinaria” de una manera irregular y aprovechando que todavía no había muchos asambleístas en la Legislatura. Allí, se aprueba el Proyecto Nº128/20 “Desarrollo industrial minero metalífero sustentable de la provincia del Chubut” conocido como Proyecto de Zonificación Minera con los votos de 14 diputados convirtiéndose en la Ley XVII Nº149. Quienes permitieron la aprobación del proyecto fueron: Juan País, Roddy Ingram, Graciela Cigudosa, Emiliano Mongilardi, María Cativa, Garlos Gómez, Gabriela De Lucía, Mariela Williams, Pablo Noveaux, Tatiana Goic, Carlos Eliceche, Sebastián López, Adriana Casanovas y Mónica Saso. A partir de ese momento se empieza a gestar el “CHUBUTAZO”.
La movilización se visibilizó en todas las comunidades y participaron miles de vecinos de toda la provincia. La represión planificada ejecutada por la Policía de Chubut, que salió durante 2 días a “cazar” a los manifestantes en Rawson y Trelew, no detuvo esta histórica pueblada que tras siete días de protestas logró que se derogara la Ley el 21 de diciembre de 2021.
El intento actual
En diciembre de 2023 con la llegada de los nuevos gobiernos provincial y nacional, el tema minero con la excusa de la transición energética, los minerales críticos y una política claramente extractivista toma una gran trascendencia. Desde las políticas implementadas por la ultraderecha de Javier Milei con el marco legal de la Ley Bases, la Modificación de la Ley de Glaciares, la implementación del RIGI, los compromisos con EEUU, etc., se intenta convertir a Argentina en un país minero con absoluta primerización de la economía. Y por otro lado, el gobernador Ignacio Torres que en campaña habló de que el tema minero estaba cerrado, poco tiempo después, firmó el Pacto de Mayo ofreciendo a la Nación los mal llamados “recursos naturales” y salió a ofrecer el uranio de Chubut al mundo.
En este escenario, se intenta extraer uranio de Chubut encontrando la forma de no ser alcanzados por la exLey Nº5001 (XVII Nº68). No obstante, según los estudios realizados durante la etapa de exploración, los proyectos más avanzados como Cerro Sólo o Laguna Salada sólo podrían explotarse con la modalidad “a cielo abierto” que está prohibida. Entonces, ahora surge el pedido de un nuevo debate minero, en una provincia visiblemente antiminera, iniciado supuestamente por vecinos de Paso de Indios que es una comunidad cercana al Proyecto Cerro Sólo.
La nota acompañada con la firma de unos 200 vecinos solicita al gobernador la reactivación del debate vinculado al desarrollo de la actividad minera en su localidad y en la Meseta Central, con copia al Presidente de la Legislatura de Chubut, Gustavo Menna.
Nos llama la atención que quieran apostar a la minería de uranio que ya hubo explotación de Los Adobes y Cerro Cóndor, dejando desechos radiactivos desde hace 45 años a 1.000 metros del Río Chubut que aún no han sido remediados.
El Complejo Minero Fabril Pichiñán cerró en 1981, tan solo 4 años después de su puesta en marcha. En la documentación de la CNEA consta que se extrajeron 90.198 toneladas de mineral del yacimiento Los Adobes para obtener 108 toneladas de uranio, y del yacimiento Cerro Cóndor se extrajeron 57.340 toneladas de mineral para obtener 45 toneladas de uranio. Una vez finalizadas las operaciones mineras, la cantera Cerro Cóndor fue abandonada y está como quedó, luego de su explotación. La cantera Los Adobes fue parcialmente rellenada en 1998. El complejo fue desmantelado, en el predio quedaron las fundaciones del galpón, las plateas, y lo más peligroso: 85.000 toneladas de las pilas de lixiviación, las cisternas de lixiviación, el dique de colas y 60.000 toneladas en la escombrera de desechos sólidos.
Para tener una idea de la improvisación de los funcionarios del átomo, basta con señalar que los predios en cuestión son propiedades privadas. La CNEA paga una indemnización al propietario cada vez que se efectúan trabajos de algún tipo en los yacimientos, en concepto de daños y perjuicios. Por el terreno donde están localizadas las colas del procesamiento, la CNEA paga una suma anual en concepto de alquiler del mismo.
El centro poblado más cercano es Paso de Indios (2079 habitantes en 2010), ubicado 26 kilómetros al sur del complejo. En 1993, murieron en la zona 4 personas en circunstancias extrañas, según las autopsias 2 de ellas presentaban cuadros de cristalización pulmonar, propios de una intoxicación con hexafluoruro de uranio.
Desde la Asamblea No a la Mina de Esquel, estamos convencidos que quienes habitamos este territorio y conformamos las asambleas provinciales seguiremos resistiendo dignamente como desde hace casi 24 años. Por más que lo intenten, ya dijimos que: ¡NO ES NO!
Fuente: Noalamina.org




