Flavia es una mamá de cinco hijos que en 2017 denunció ante la justicia que su hija había sido victima de abuso sexual por parte de su ex pareja. También decidió hacer pública esta denuncia a través de Facebook. Días después familiares de Flavia agredieron al denunciado. Aunque no fue ella quien los puso en conocimiento de la denuncia, ni estuvo en el lugar de los hechos, la justicia consideró que había sido ella quien los determinó a cometer la agresión y fue condenada a 23 años de prisión.

Desde la comisión que exige su absolución afirman que se trata de “una condena construida fundamentalmente a partir de la interpretación de distintos indicios, sin que exista un mensaje, un audio o una conversación en la que Flavia le pida a alguien que ataque a su expareja”: “Para concluir que Flavia había determinado todo, la justicia construyó una imagen de ella: una mujer ‘obsesiva’, ‘empecinada’, ‘movida por la ira’ y con ‘capacidad para influir sobre los demás’. Estos estereotipos no fueron solo palabras, fueron suficientes para concluir que ella los determinó a hacer tales actos y condenarla a 23 años como instigadora”.

“Durante el juicio se dio por cierto que la denuncia por abuso sexual de su hija era falsa, aun cuando nunca existió una decisión judicial que así lo determinara. La causa se encontraba abierta bajo investigación en ese momento y así continúa en la actualidad. Esto también importa porque esa supuesta ‘falsa denuncia’ fue utilizada para construir y reforzar una determinada imagen de Flavia: una mujer que utilizó a su pequeña hija, inventando abusos sexuales hacia ella, para manipular familiares y a través de ellos buscar venganza movida por resentimientos. Flavia fue condenada a 23 años por un ataque que no ejecutó, porque la Justicia concluyó que había sido ella quien convenció a otros de hacerlo. Cuando los prejuicios y estereotipos completan lo que la prueba no demuestra, el resultado es una condena injusta. Hoy el caso está en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esta es la oportunidad de revisar una condena injusta y reparar, finalmente, tantos años de dolor para Flavia y sus hijos”, agregan.

Contacto: Dania Villanueva (abogada) 351-253-2803.

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