Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBa) rechazan la presencia de personal policial en el establecimiento y la prohibición de la empresa al ingreso de los trabajadores, y exigen el respeto de las fuentes de trabajo y los derechos laborales.
“Denunciamos que, con personal policial, Clarín prohíbe el ingreso a sus funciones a los trabajadores. A su vez, la empresa hizo trascender el cierre total de la planta pero sin emitir ninguna comunicación oficial. Tras más de 80 años de historia y trayectoria gráfica, la empresa tomó la decisión unilateral de tercerizar por primera vez la impresión de sus productos, poniendo en riesgo directo la fuente de sustento de decenas de familias trabajadoras”, advierten desde el SiPreBa.
Señalan que AGEA S.A. busca recortar costos mediante un fraude laboral y trasladaron la producción a un taller externo donde la mayoría de los trabajadores se encuentra precarizado y sin registrar, destruyendo así los derechos conquistados en los convenios colectivos.
“Sin ningún anuncio oficial por parte de la gerencia de la planta, hace días los diarios Clarín y Olé pasaron a imprimirse en ColorPress de la localidad de Avellaneda. Y en la noche de lunes (27/07) ya no permitieron el ingreso a los trabajadores de la planta. La única información que dio la gerencia es que estarán abiertas las oficinas de recursos humanos para que los trabajadores ‘acuerden’ una salida”, explican desde el Sindicato que, ante esta maniobra, exige el cese inmediato del vaciamiento de la planta de impresión, el respeto irrestricto de las leyes laborales vigentes y del convenio colectivo, el resguardo de los puestos de trabajo y la continuidad operativa.
Desde la Comisión Interna de AGEA/Zepita y la Comisión Directiva de SiPreBA también solicitan la intervención de las autoridades laborales y judiciales y se declaran en estado de alerta y asamblea permanente.




