El Índice de Producción Industrial Manufacturero interanual volvió a caer en enero, por séptimo mes consecutivo. Rubros como automotores y textil presentan desplomes mayores al 20%. El número coincide con las advertencias que hizo la UIA esta semana. Por Gladys Stagno – Canal Abierto.
El diagnóstico que mostró esta semana la encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) acaba de ser confirmado por los datos oficiales: el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre industria manufacturera volvió a mostrar un escenario angustiante para el sector.
El informe del organismo estadístico indica que el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) registró una caída general del -3,2% interanual, que se sintió muchísimo más fuerte en algunos rubros.
El que mostró un peor desempeño fue el sector Automotores y otros equipos de transporte (-22,9% interanual), seguido por Otros equipos, aparatos e instrumentos (-22,1% interanual), y Textiles y prendas de vestir, cuero y calzado (-21,3%).
Aunque el índice desestacionalizado mostró una variación positiva de 3,1% respecto a diciembre, el dato interanual confirma el debilitamiento que la actividad industrial viene mostrando desde julio del año pasado, y que tuvo en noviembre su caída más pronunciada (-8,8% interanual). Con la cifra de enero, la pendiente ya lleva siete meses consecutivos.
Sin optimismo en el horizonte
El deterioro de la producción aparece en línea con el diagnóstico que ya había surgido del relevamiento empresarial de la UIA. En esa encuesta, “el 53,3% de las empresas afirmó que su producción cayó” y “el 54,7% registró bajas en las ventas internas”.
Y queda aún más evidenciado si se mira la evolución industrial en perspectiva internacional. Un ranking publicado por la consultora Audemus esta semana ubicó a la Argentina con el segundo peor desempeño industrial entre 56 economías analizadas, sólo superado por Hungría.
Según ese relevamiento, la producción manufacturera local acumuló “una caída promedio de 7,9% en los últimos dos años”, un retroceso que contrasta con el crecimiento industrial observado en varios países de la región y del mundo.
Ilustración: Marcelo Spotti
Nota relacionada: Lo dice la UIA: cae la actividad industrial y las expectativas de que mejore. También publicada en Canal Abierto:
El Monitor de Desempeño Industrial elaborado por el organismo mostró un deterioro del sector que ya lleva 15 meses consecutivos. Los empresarios ya no culpan a los costos, sino a la caída en la demanda y la apertura de importaciones.
Al industricio en marcha que vienen denunciando desde distintos sectores pymes y sindicales, se le sumó un actor impensado: la Unión Industrial Argentina (UIA).
El organismo presidido por Martín Rappallini elabora cada trimestre el Monitor de Desempeño Industrial (MDI), un índice que anticipa la evolución de la actividad fabril y que en enero de 2026 mostró un importante deterioro, en todas las comparaciones posibles.
Con un resultado de 36,5 puntos, el MDI cayó -7,5 puntos porcentuales frente al relevamiento anterior, pero también respecto de enero de 2025, con una variación negativa de -5,6.
Además, la UIA aclara que el valor se mantiene por debajo del umbral de expansión por “decimoquinto relevamiento consecutivo”, una marcada tendencia a la contracción industrial.
Demanda en caída e importaciones sin freno
El MDI se construyó mediante una encuesta realizada a más de 644 empresarios de distintas actividades, regiones y tamaños, de los cuales 530 pertenecen al sector industrial.
Entre las respuestas, destacan:
-Producción: El 53,3% de las empresas encuestadas afirmó que su nivel de producción cayó en comparación con el promedio del cuarto trimestre del año pasado.
-Ventas internas: El 54,7% de las empresas reportó bajas —el tercer valor más elevado de la serie—, mientras que solo el 13,3% registró aumentos.
-Exportaciones: El 30% informó caídas y el 14,3% subas, proporciones similares a las observadas en encuestas previas.
-Empleo: El 22,2% de las empresas registró caídas. Entre ellas, la mitad recurrió a la reducción de personal ante la menor actividad, el 41,4% redujo turnos y el 22,9% implementó suspensiones. “De cara a los próximos doce meses, el 19,4% anticipa un aumento en su plantel, mientras que el 26% prevé una reducción”, asegura el informe.
Y señala: “En las PyMES se observaron las mismas dinámicas, aunque en términos de producción y ventas, las micro y pequeñas empresas resultaron más desfavorecidas que las medianas y grandes (…). A diferencia, en empleo, las medianas y grandes registraron un mayor impacto negativo”.
En cuanto a las principales consecuencias de esta debacle, el MDI indica que “el 45,6% de las empresas tuvo dificultades para afrontar al menos uno de los siguientes pagos”: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos e impuestos. Y el 5,4% “presentó atrasos en todos los pagos mencionados”.
¿A qué se debe la caída?
Consultados por las razones de la contracción del sector, el 46,1% de los empresarios identificó “la caída de la demanda interna” como su problema más relevante.
La curiosidad aparece en el segundo lugar del ranking de problemas, en el que hubo una mutación: los costos, que en enero de 2025 lideraban con 40,6%, redujeron su peso al 19,7% en enero de 2026.
A ese puesto subieron, en contraste, las inquietudes vinculadas a la competencia externa: la apertura de importaciones, y la dificultad consiguiente para competir con los bienes importados, pasó de no registrar menciones en octubre de 2024 a representar el 19,4% en enero de 2026.
Finalmente, el relevamiento mostró un enfriamiento de las expectativas empresarias. La proporción de empresas que prevé mejoras en su situación económica se redujo a “47,8% frente al 60,4% del relevamiento anterior”, mientras que las expectativas positivas sobre el sector y la economía nacional también retrocedieron.




